(zenit – 12 abril 2020).- Con palabras de esperanza, el Papa ha dirigido el Mensaje de Pascua a todos los fieles después de la Misa del Domingo de Resurrección, esta mañana en la Basílica de San Pedro, y ha impartido la bendición Urbi et Orbi sobre toda la humanidad. Urbi et orbi, contiene las palabras que en latín significan “a la ciudad (Roma) y al mundo”. Se imparte durante el año siempre en dos fechas: el Domingo de Pascua y el día de Navidad, 25 de diciembre, y también es impartida por el Pontífice el día de su elección, en el momento en que se presenta ante Roma y el mundo como nuevo sucesor de san Pedro. Excepcionalmente, Francisco decidió concederla en la oración especial que celebró el pasado 27 de marzo en la plaza de San Pedro, frente a este momento de emergencia sanitaria a nivel mundial por motivo del coronavirus. “Es el contagio de la esperanza: '¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!'”, ha señalado el Papa en su Mensaje de Pascua, antes de pronunciar la bendición. “No se trata de una fórmula mágica que hace desaparecer los problemas. No, no es eso la Resurrección de Cristo, sino la victoria del amor sobre la raíz del mal, una victoria que no 'pasa por encima' del sufrimiento y la muerte, sino que los traspasa”, ha afirmado el Papa Francisco en su Mensaje de Pascua sobre el sentido de la esperanza.

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