fallecía a los 92 años el cardenal Jean-Baptiste Pham Minh Mân, arzobispo emérito de Ho Chi Minh City Foto: AICA

Fallece el cardenal Pham Minh Mân, el rostro de la resistencia católica en Vietnam

Desde los primeros años de su formación sacerdotal, trabajó para promover la evangelización en un país que, tras adoptar la ideología comunista, manifestaba su aversión a la fe cristiana, causando graves pérdidas a la Iglesia

Share this Entry

(ZENIT Noticias – OMPress / Vietnam, 25.03.2026).- El domingo 22 de marzo fallecía a los 92 años el cardenal Jean-Baptiste Pham Minh Mân, arzobispo emérito de Ho Chi Minh City. En señal de duelo, todas las parroquias de la ciudad asiática hicieron sonar sus campanas. Su trayectoria estuvo marcada por su defensa de la evangelización en un país dominado por el régimen comunista. Trabajó activamente por reabrir seminarios, escuelas y hospitales confiscados por el Estado.

Fue nombrado arzobispo de Thàn-Phô Hô Chí Minh –Ho Chi Minh City– el 1 de marzo de 1998, cargo que ocupó hasta el 22 de marzo de 2014. Durante su ministerio pastoral, promovió el trabajo pastoral local, ordenó a decenas de sacerdotes y, en 1999, presentó una nueva versión de la Biblia en vietnamita, fruto de treinta años de trabajo. Jean-Baptiste Pham Minh Mân fue nombrado cardenal por el Papa San Juan Pablo II en el consistorio del 21 de octubre de 2003. Como miembro del Colegio Cardenalicio, participó en los cónclaves que eligieron a los Papas Benedicto XVI (2005) y Francisco (2013).

Nacido el 5 de marzo de 1934 en Ca Mau, fue ordenado sacerdote en 1965 y cursó estudios teológicos en los Estados Unidos de América antes de asumir el reto de la formación sacerdotal en el Vietnam posterior a la reunificación.

Desde los primeros años de su formación sacerdotal, trabajó para promover la evangelización en un país que, tras adoptar la ideología comunista, manifestaba su aversión a la fe cristiana, causando graves pérdidas a la Iglesia: centros de actividad pastoral, caritativa y educativa, como seminarios, escuelas católicas y hospitales privados, se vieron obligados a operar a niveles reducidos y posteriormente fueron confiscados por el Estado. En este contexto, Jean-Baptiste Pham Minh Mân nunca cedió en lo que consideraba una verdadera misión, trabajando incansablemente por su reapertura.

A mediados de la década de 1970, tras la reunificación de Vietnam bajo el régimen comunista, se le encomendó la formación sacerdotal, tarea que desempeñó a pesar de innumerables dificultades materiales y psicológicas. Incluso en 1988, cuando el gobierno autorizó a seis seminarios del país a funcionar con normalidad, incluido el “Santo Quy”, donde Pham Minh Mân había sido nombrado rector, persistían problemas como la escasez de instalaciones y profesores, además de la prohibición, desde 1975, de enviar a ningún sacerdote al extranjero para cursar estudios superiores.

En 2002, ante la masiva emigración de vietnamitas a Japón a finales de la década de 1970, el prelado puso en marcha un programa de vocaciones en colaboración con el episcopado local para proclamar el Evangelio en la Tierra del Sol Naciente. En los años siguientes, este proyecto también abordó la protección de los migrantes y cuestiones relacionadas con la explotación laboral.

Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace.

 

 

Share this Entry

Redacción Zenit

Apoya ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

@media only screen and (max-width: 600px) { .printfriendly { display: none !important; } }