CHIHUAHUA, 14 agosto (ZENIT.org).- El obispo de Tarahumara (Chihuahua, México) ha expresado en declaraciones publicadas por la agencia «Fides», de la Santa Sede, su preocupación por la creciente penetración del narcotráfico en su diócesis, mayoritariamente indígena, y una de las zonas más pobres del país.
Monseñor José Luis Dibildox confesó su inquietud ante la gran cantidad de armas de grueso calibre que circula entre la población y el crecimiento de la violencia y el dinero fácil entre la criminalidad organizada. Si a la situación de pobreza generalizada, añadimos la geografía de la zona –mal comunicada y enclavada entre montañas y sierras– se ve que es un lugar «ideal» para el cultivo y tráfico de drogas.
Todos estos elementos –pobreza ancestral, abandono de las autoridades y población armada, según la agencia de la Santa Sede, «Fides», implican el riesgo de un levantamiento relativamente fácil. Por eso, concluye, el combate a la pobreza es, sin lugar a dudas, el tema fundamental del próximo gobierno del presidente electo Vicente Fox.