Los restos de Juan XXIII serán expuestos el próximo 3 de junio

En un ataúd de bronce y cristal en la plaza de San Pedro

Share this Entry

CIUDAD DEL VATICANO, 30 abril 2001 (ZENIT.org).- El portavoz de la Santa Sede ha anunciado este lunes que el próximo 3 de junio se expondrán en la plaza de San Pedro del Vaticano los restos del papa Juan XXIII.

En un comunicado distribuido por la Sala de Prensa de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls explica que en ese día, Domingo de Pentecostés, en el que se celebra el aniversario de la muerte del Papa Bueno, «los restos mortales del beato, colocados en un ataúd de bronce y cristal, serán expuestos en la plaza de San Pedro durante la celebración de la Eucaristía, presidida por el Santo Padre».

«Al final de la celebración, el ataúd será trasladado a la Basílica de San Pedro y expuesto a la veneración de los fieles, ante el altar de la Confesión, durante toda la tarde», añade la declaración del portavoz.

El 27 de marzo pasado, el cardenal Virgilio Noè, arcipreste de la Basílica vaticana, confirmó que el reconocimiento canónico del cadáver de Juan XXIII, realizado el 16 de enero con motivo de su trasladado de las Grutas Vaticanas a la Basílica de San Pedro del Vaticano, ha puesto de manifiesto que se mantiene incorrupto (Cf. Zenit, 27 de marzo de 2001).

Tenía la misma expresión y aspecto del momento en que falleció, el 3 de junio de 1963, aclaró. El descubrimiento no implica necesariamente el que se trate de un milagro. De hecho, Vincenzo Pascali, docente de medicina legal de la Universidad Católica de Roma, ha explicado que el proceso de inyecciones de formalina al que se sometió al cadáver del Papa, beatificado el pasado 3 de septiembre, permitió que sus tejidos no se deterioraran. Además, añade, su cuerpo fue protegido por tres cajas, lo que impidió el ingreso del oxígeno.

Navarro-Valls concluye su comunicado de prensa de anuncio de la exposición del cuerpo del pontífice a la veneración de los fieles explicando que al final de este acto, sus restos serán colocados en el altar de la Basílica de San Pedro el de San Jerónimo.

De hecho, era el altar preferido por Juan XXIII, quien al entrar en ese templo siempre iba directamente a la capilla dedicada al santo. Con este motivo, se están realizando las obras necesarias de adaptación.

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

console.log("Prueba")