Vaticano: Asistir a refugiados, incluso contra la voluntad de los gobiernos

Propuesta de monseñor Renato Martino en la ONU

Share this Entry

CIUDAD DEL VATICANO, 2 diciembre 2001 (ZENIT.orgFides).- Es necesario intensificar la asistencia humanitaria, aunque «vaya contra la voluntad de los gobiernos», exigió el «embajador» de Juan Pablo II en la ONU al intervenir ante la Comisión de la Asamblea General, reunida el 20 de noviembre para afrontar la emergencia de los refugiados.

El arzobispo Renato Martino, observador permanente del Vaticano ante la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, expresó la gran preocupación de la Santa Sede por los efectos de la prolongación de la campaña militar en Afganistán, con 3,5 millones de refugiados en los campos de Irán y Pakistán.

Monseñor Martino subrayó después la situación de los desplazados internos, «atrapados por persecuciones dentro de su país, que necesitan tanta ayuda o más que los refugiados».

La Santa Sede alentó la actividad del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) y de otras organizaciones, pidiendo superar el criterio de soberanía territorial, en nombre del reconocimiento de la dignidad y los derechos humanos.

«La ayuda a breve plazo es necesaria, pero no suficiente», constató, es necesario comprender las razones profundas que impulsan a 22 millones de refugiados del mundo a abandonar sus casas.

Por eso, exhortó a resolver las injusticias étnicas, sociales, religiosas, que provocan masivos desplazamientos de población.

«El objetivo debe ser la construcción de sociedades más justas y pacíficas, pues su violación es la causa principal de las migraciones forzadas», aclaró.

La Santa Sede, por último, volvió a ofrecer su colaboración a las Naciones Unidas para alcanzar este objetivo, especialmente en estos tiempos difíciles, en los que «el mundo debe reconocer la importancia de la paz, libertad y orden».

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

console.log("Prueba")