Cardenal Puljic: En Bosnia, acabó la guerra pero no ha llegado la paz

Crítica la manera en que se han aplicado los acuerdos de Dayton

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SARAJEVO, 11 diciembre 2001 (ZENIT.org).- El arzobispo católico de Sarajevo utiliza palabras muy duras para calificar la falta de aplicación de los acuerdos de paz en Bosnia-Herzegovina, firmados hace seis años en Estados Unidos. <br>
«El acuerdo de Dayton detuvo la guerra pero no ha creado los presupuestos de una verdadera paz», afirma el cardenal Vinko Puljic en declaraciones concedidas a «Radio Vaticano».

«La gente no ha logrado volver a sus casas, no ha podido recuperar sus bienes y, en especial, no hay ninguna estrategia para formar un Estado jurídico», afirma el purpurado.

«Parece que la comunidad internacional no logra comprender que Bosnia Herzegovina debe tener una democracia étnicamente equilibrada –añade–. No se pueden negar los derechos de ningún pueblo integrante porque esto crea incertidumbre».

Una de las causas que han llevado a esta situación, según Puljic, es el hecho de que «hay demasiadas instituciones de la comunidad internacional que se ocupan de Bosnia Herzegovina y que a menudo no están de acuerdo en buscar la solución de los problemas del país».

El cardenal explica que el sistema administrativo actual de Bosnia-Herzegovina ha sido trazado «en un despacho sin adaptarse a la realidad».

«Muy a menudo las leyes han sido impuestas, creando incertidumbre –denuncia–. La comunidad internacional, en mi opinión, tiene un concepto equivocado de la realidad de Bosnia Herzegovina y los políticos locales no han demostrado buena voluntad para ponerse de acuerdo y crear un sano aparato estatal».

El cardenal Puljic concluye pidiendo que la comunidad internacional ayude a Bosnia-Herzegovina reforzando (o más bien) creando un auténtico «aparato estatal» que garantice la gobernabilidad, según las leyes democráticas, en el respeto de las minorías.

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ZENIT Staff

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