Tragedia en la Guardia Suiza: Acusaciones «inaceptables» contra el Vaticano

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Respuesta vaticana a las declaraciones de dos abogados franceses

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CIUDAD DEL VATICANO, 7 julio 2002 (ZENIT.org).- La Santa Sede ha anunciado que está examinando la reapertura de la investigación sobre la violenta muerte dos guardias suizos y de la esposa de uno de ellos, y ha calificado de «inaceptables» las acusaciones lanzadas por dos abogados.

En un comunicado de prensa, la sala de prensa de la Santa Sede ha respondido a las declaraciones de los abogados franceses Jacques Verges y Luc Brossolet, contratados por la señora Muguette Baudat, madre del guardia suizo Cédric Tornay.

El viernes pasado, en Roma, Brosselet había declarado que «los únicos medios de expresión de la justicia vaticana son el secreto, el silencio y el abuso».

Según la versión oficial de la Santa Sede, contestada por los dos abogados, Tornay, vice-caporal de la Guardia Suiza, de 23 años de edad, habría asesinado en un ataque de locura el 4 de mayo de 1998 en su domicilio del Vaticano al coronel de la Guardia Suiza, Alois Estermann, y a su esposa, la venezolana Gladys Meza Romero, antes de suicidarse con su arma reglamentaria.

Los abogados Verges y Brossolet afirman que la versión oficial es falsa y que Tornay habría sido asesinado por otra persona, por lo que han pedido volver a abrir la investigación.

El abogado Verges se ha hecho famoso por la defensa de personajes controvertidos, como por ejemplo, el nazi Klaus Barbie, jefe alemán de la Gestapo en Lyon; o el ex presidente de Yugoslavia, Slodoban Milosevic,

«Esta petición está siendo examinada en estos momentos» por el Promotor de Justicia del Tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano, explica el comunicado de prensa, según el Código penal del Estado de la Ciudad del Vaticano.

En 1998, la Justicia vaticana había cerrado el caso por considerar que las pruebas del homicidio-suicidio eran evidentes.

«Son totalmente inaceptables las declaraciones ofensivas, además de privadas de todo fundamento, dirigidas contra la Santa Sede, contra el Estado de la Ciudad del Vaticano, y sus organismos judiciales», concluye el comunicado vaticano.

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ZENIT Staff

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