Presidente del episcopado europeo: La misión de Europa, promover la paz

Es presidente del Consejo de las Conferencias Episcopales

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SANTIAGO DE COMPOSTELA, miércoles, 28 abril 2004 (ZENIT.org).- Promover la paz es, en opinión del presidente del CCEE (Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa), la misión de Europa, que el 1 de mayo dará un importante paso en su ampliación con el ingreso de diez nuevos Estados miembros.

Precisamente la inminente incorporación de Eslovaquia, Polonia, República Checa, Hungría, las tres repúblicas bálticas –Lituania, Letonia y Estonia–, la república ex yugoslava de Eslovenia y las pequeñas islas mediterráneas de Chipre y Malta a la UE fue motivo de la reciente peregrinación que obispos del continente realizaron a la «capital espiritual» de Europa, Santiago de Compostela.

En el marco del Año Santo Jacobeo 2004, la peregrinación fue una de las iniciativas organizadas la semana pasada por la COMECE (Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea) para subrayar la responsabilidad de los cristianos en la construcción de una Europa unida, fiel a los valores de su fe

Unos cuarenta obispos de la COMECE guiaron a 300 peregrinos de los 25 países de la futura UE a Santiago de Compostela. El presidente de la CCEE, monseñor Amédée Grab –obispo de Chur (Suiza)–, participó en el camino, al que se unieron también personalidades políticas y representantes de comunidades y asociaciones religiosas, así como miembros de otras confesiones cristianas.

Si bien es consciente de que la puesta por obra de esta «re-europeización de Europa» plantea «ciertas dificultades», monseñor Grab manifestó a Avvenire desde Santiago que, ante la ampliación, «la actitud adecuada que se ha vuelto a proponer también durante esta peregrinación es la confianza».

«Quien ha puesto en marcha y conducido el proceso estaba animado por una voluntad de paz –recordó–. Las raíces profundas de la Europa unida se hunden en la reconciliación franco-alemana. Más atrás aún; no debemos olvidarnos de que la “primera piedra” fue el nacimiento de Pax Christi en Francia en 1943, justamente en vista de la reconciliación. El objetivo último era y es un acuerdo profundo entre los pueblos».

En este contexto, de acuerdo con el prelado, «no hay duda» de que la misión de Europa es «promover la paz» de dos formas: la primera «realizando una mayor justicia, sobre todo en el plano económico, porque sólo con la justicia es posible construir la paz».

La segunda forma de promover la paz es «a través de la fraternidad, la fraternidad vivida», advierte.

Ciertamente la ampliación plantea dificultades y límites, «como disparidad de crecimiento». «Podría haber también diferentes modos de recibir los mismos valores cristianos y su ubicación en la Carta constitucional europea», añade.

«Y puede ocurrir –prosigue– que los cristianos del continente, aun moviéndose por las mismas premisas, lleguen a conclusiones distintas».

«No obstante los cristianos estamos convencidos de que Dios es el Señor de la historia y ha manifestado el señorío enviando a su Hijo, que para reunir a los dispersos murió en la Cruz. Justamente en Pascua, cuando oramos por la comunidad, estamos dentro del proyecto de Dios, que quiere la reconciliación», explica monseñor Grab.

El CCEE reúne a los presidentes de las actuales 34 conferencias episcopales europeas.

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ZENIT Staff

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