CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 31 mayo 2004 (ZENIT.org).- Juan Pablo II ha pedido intensificar la oración por Oriente Medio para que el don de la paz y la reconciliación regrese a esa tierra flagelada por la violencia.

Es la consigna que dejó ese lunes al recibir en audiencia al capítulo general de las Hermanas de Belén, de la Virgen María y de San Bruno, nueva familia religiosa surgida en 1950 en Francia que cuenta hoy con unos treinta monasterios contemplativos en países de varios continentes.

Las monjas vinieron al Vaticano acompañadas por monjes que también formar parte de esta familia religiosa.

«Invito en particular a vuestra familia monástica, que lleva el nombre de Belén, lugar de nacimiento del Emmanuel, a intensificar su oración por Oriente Medio, implorando que el Señor obtenga la gracia de la paz y de la reconciliación a todos los habitantes de esa región martirizada por la violencia», pidió el Papa.

«A través de vuestra vida contemplativa, eleváis al mundo hacia Dios y recordáis a los seres humanos de nuestro tiempo el lugar del silencio y de la oración en la existencia», afirmó.