Desenmascarado el chantaje contra el cardenal Rivera

Sus acusadores no se presentan ante el tribunal

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MÉXICO, lunes, 26 febrero 2007 (ZENIT.orgEl Observador).- Mediante un editorial presentado en el órgano informativo «Desde la Fe», la arquidiócesis primada de México aseguró que la Asociación de Víctimas sobrevivientes de Abusos de Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés) pretende extorsionar a la Iglesia católica mexicana, y para ello utiliza de forma inmoral a las supuestas víctimas, calumniando al cardenal Norberto Rivera Carrera.

En el editorial, la arquidiócesis mostró su respaldo al cardenal Norberto Rivera y celebró la decisión del prelado de enfrentar a la SNAP, que lo acusó ante la Corte Superior de Los Ángeles, California, de encubrir al presunto sacerdote pederasta Nicolás Aguilar.

Este domingo Bernardo Fernández del Castillo, uno de los abogados que asisten al cardenal Rivera Carrera en este caso, informó que la Iglesia católica presentará en breve pruebas documentales de que las acusaciones son una calumnia, y leyó un documento en el que reitera que el cardenal nunca encubrió al sacerdote, actualmente prófugo.

«El cardenal Norberto Rivera nunca ha escondido al padre Aguilar de la justicia, tampoco ha ocultado su paradero a las autoridades o a los oficiales de la Iglesia en México o en California, e ignora el paradero del mismo», sostuvo el abogado al término de la misa que ofició este domingo el arzobispo primado en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.

Por su parte, la arquidiócesis sostuvo que la SNAP no tiene prueba alguna de sus acusaciones, y durante seis meses se dedicó a «montar una campaña mediática contra el cardenal Rivera con base en mentiras, contradicciones y francas calumnias».

El pasado 20 de febrero, agrega, estaba programada una audiencia dentro de la demanda civil que entabló la SNAP contra los cardenales Rivera Carrera y Roger Mahoney, a la que no acudieron los acusadores.

Esa ausencia «es muestra de una sola cosa: no tiene pruebas, su interés no es jurídico, sino mediático y su intención es esperar a que la Arquidiócesis Primada de México caiga en las redes de su chantaje y extorsión, cosa que no sucederá», advirtió.

Sin embargo, la presentación voluntaria de los abogados del arzobispo primado de México ante la Corte Superior de Los Ángeles, el 20 de febrero pasado, es muestra de la seguridad de su inocencia, sostuvo el semanario católico.

Por el interés que reviste el documento, ZENIT-El Observador lo reproduce a continuación.

Comienzan a derrumbarse las calumnias
contra el cardenal Norberto Rivera

El 20 de septiembre de 2006, con un gran despliegue de medios de comunicación, el señor Joaquín Aguilar y sus abogados, encabezados por Jeff Anderson y la asociación norteamericana SNAP, acudieron a la Corte Superior de los Ángeles, California, para interponer una demanda civil en contra de los cardenales Roger Mahony, de los Ángeles, y Norberto Rivera Carrera, de México, a quienes acusaron falsamente de haber encubierto los supuestos abusos sexuales perpetrados contra menores por el P. Nicolás Aguilar.

Desde entonces, la asociación SNAP, Jeff Anderson y su vocera, la periodista Sanjuana Martínez -apoyados por algunos medios informativos sin escrúpulos, que no pueden ocultar su odio a la Iglesia Católica-, se han encargado no sólo de mentir con impunidad, sino incluso de calumniar al Señor Cardenal con un solo objeto: extorsionar y chantajear a la Iglesia Católica en México, utilizando de forma inmoral a las supuestas víctimas a fin de realizar el más despreciable de los lucros: la comercialización de la justicia.

Jeff Anderson y su vocera Sanjuana Martínez juraron y perjuraron que este 20 de enero pasado, fecha de la cita en la Corte de los Ángeles, verían sentado en el banquillo de los acusados al cardenal Rivera, pero resultó que los grandes ausentes a esa cita fueron precisamente nuestros calumniadores, pues se presentaron 5 días antes ante el juez asignado al caso, pidiendo una “prorroga” por dos meses, ya que, según Joaquín Aguilar y sus abogados, no habían terminado de traducir los documentos de la notificación de la demanda contra el cardenal Rivera Carrera.

Lo cierto es que este es un argumento ridículo e irrisorio, pues tuvieron seis largos meses para iniciar el proceso de notificación y no movieron un solo dedo para lograrlo; más bien, se dedicaron a montar una campaña mediática contra el cardenal Rivera a base de mentiras, contradicciones y francas calumnias de la periodista Martínez, quien en un debate radiofónico quedó desenmascarada, ridiculizada y se le comprobó su absoluta carencia de ética y profesionalismo, razones por las cuales su libelo difamatorio ha sido un rotundo fracaso.

La ausencia de los acusadores del cardenal Rivera Carrera en la Corte de los Ángeles, el pasado 20 de febrero, es muestra de una sola cosa: No tienen pruebas. Su interés no es jurídico, sino mediático y su intención es esperar a que la Arquidiócesis de México caiga en las redes de su chantaje y extorsión, cosa que no sucederá.

Por otra parte, la presentación voluntaria del cardenal Rivera, a través de sus abogados, es muestra clara de que no tiene nada que temer, de que está seguro de su inocencia y de su intención de enfrentar la mentira y la calumnia con las que pretenden no sólo dañar al Cardenal, sino a toda la Iglesia mexicana.

Los abogados del cardenal Norberto Rivera, encabezados por Michael L. Cipers, presentaron un documento ampliamente documentado y sostenido por tesis que han sentado jurisprudencia en los Estados Unidos de América, en el que solicitan de manera respetuosa al Tribunal derogar la comparencia del Arzobispo de México por falta de jurisdicción personal. En la Arquidiócesis de México estamos seguros que la inocencia del cardenal Rivera saldrá a relucir y en su momento haremos públicas las pruebas documentales que evidenciarán la monstruosa calumnia urdida por los enemigos del Cardenal y de la Iglesia.

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ZENIT Staff

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