Un nuevo orden mundial contra el escándalo de la pobreza

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II Congreso mundial de organismos eclesiales por la justicia y la paz

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ROMA, viernes, 23 noviembre 2007 (ZENIT.org).- Un nuevo orden mundial que elimine el escándalo de la pobreza y promueva el desarrollo de todo el hombre y de todos los hombres. Con esta esperanza se celebra del jueves al sábado en Roma el II Congreso Mundial de organismos eclesiales que actúan por la justicia y la paz.

El encuentro, promovido por el Consejo Pontificio Justicia y Paz, pretende profundizar en los nuevos escenarios creados, a los cuarenta años de la encíclica de Pablo VI «Populorum Progressio», así como en los retos de hoy al desarrollo de los pueblos, a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia.

Participan en el encuentro más de trescientos delegados de más de ochenta países de los cinco continentes, junto a decenas de cardenales y prelados de todo el mundo.

Al inaugurar el congreso, el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado vaticano, subrayó la actualidad de la «Populorum Progressio», tanto en la dramática denuncia de los desequilibrios entre los pueblos del hambre y los de la opulencia, como en las orientaciones a seguir hasta llegar a definir el desarrollo como «nuevo nombre de la paz».

El secretario de Estado vaticano subrayó que «al problema del desarrollo global la Iglesia puede aportar dos cosas fundamentales: una visión global del hombre y el mandamiento del amor».

Según el cardenal Bertone, es una visión de razón y de fe, porque la «la Iglesia ve que el fin de todo el proceso de desarrollo es Dios mismo».

Tras recordar que, a través de la cooperación, el desarrollo y la reconciliación, es posible combatir y vencer la miseria, el secretario de Estado vaticano afirmó que «verdad y caridad emanan de una única realidad» porque, como enseña Benedicto XVI, Dios es amor y verdad».

En este sentido, el cardenal Renato Raffaele Martino, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, explicó que «sin la verdad y la caridad que vienen de Dios, no puede haber ni verdadera paz ni verdadera justicia».

El presidente del dicasterio vaticano recordó el carácter profético de la encíclica de Pablo VI y animó a los congresistas a interrogarse sobre el estado real de aplicación de la «Populorum Progressio», en especial en el ámbito de la cultura y la solidaridad.

Por su parte, el cardenal indio Telesphore Toppo, arzobispo de Ranchi, llevó su testimonio al Congreso, hablando del florecimiento cristiano actual entre su pueblo, en Chotanagpur, gracias a la obra de evangelización y a la actual práctica de la Doctrina Social de la Iglesia.

El purpurado, aludiendo a los desafíos que presenta la búsqueda de un auténtico desarrollo de los pueblos, recordó el escándalo de la existencia de vastas zonas de subdesarrollo en el planeta.
«La Iglesia y el pueblo de Dios –sostuvo el arzobispo de Rancho– siguen su peregrinación, estando en el mundo sin ser del mundo».

«El desafío más grande –explicó el purpurado indio– es el aumento de injusticia que aflige a los pobres».

«A pesar del crecimiento industrial y económico, la humanidad todavía sufre –subrayó–. Guerras y pobreza son miserias espirituales y materiales que todavía persisten».

El cardenal Toppo denunció que «los seres humanos son todavía objeto de abusos, esclavizados y privados de sus derechos fundamentales», y en este sentido recordó que, sólo en el sur de Asia, hay unos veinte millones de personas que trabajan en condiciones de esclavitud.

Según el arzobispo de Ranchi, hay un problema de mala gestión financiera porque, si en 1997, se hubiera cancelado, como se había prometido, la deuda de veinte de los países más pobres del mundo, se habría podido salvar la vida de 21 millones de niños.

El cardenal Toppo concluyó proponiendo la globalización de la solidaridad como condición para el desarrollo integral de la humanidad.

Por último, Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egidio, trazó desde esta perspectiva una amplia panorámica de los acontecimientos históricos transcurridos en los últimos cuarenta años.

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ZENIT Staff

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