Obispos de Bolivia: «Basta de violencia, construyamos la vida»

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Ante los episodios de violencia

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LA PAZ, domingo, 25 noviembre 2007 (ZENIT.org).- Ante los episodios de violencia que han provocado en Bolivia en estos días al menos dos muertos y muchos heridos, los obispos del país han hecho un llamamiento a la convivencia fraterna.

Monseñor Edmundo Abastoflor, arzobispo de La Paz, monseñor Jesús Juárez, secretario general de la Conferencia Episcopal de Bolivia, y el padre Eugenio Escarpellini, secretario general adjunto de la misma convocaron este domingo una rueda de prensa en la que proclamaron: «Basta de violencia, construyamos la vida».

En el encuentro con la prensa distribuyeron un comunicado en el que afirman: «frente a los últimos hechos, sucedidos en Sucre, que hieren profundamente la convivencia fraterna en nuestro país, con el corazón lleno de dolor por las muertes injustas y el sufrimiento de tantos hermanos, hacemos un llamado vehemente de respeto a la vida, al cese de todos los enfrentamientos y a buscar la pacificación».

Los conflictos en Sucre hasta el momento han causado más de 130 heridos y lesionados, según diversas fuentes. Comenzaron este viernes después de que los partidarios del presidente Evo Morales en la actual Constituyente decidieron aprobar, en ausencia de toda la oposición, el proyecto de nueva Carta Magna.

El partido de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS), aprobó el nuevo texto sin leerlo, a mano alzada, con el voto de 136 de los 138 asambleístas presentes (de 255 elegidos en 2006).

«Este debe ser el momento del diálogo y de la racionalidad, no de los enfrentamientos. ¡Debemos sentarnos como hermanos y plantear juntos nuestro futuro!», afirman los obispos en el comunicado distribuido por la Conferencia Episcopal.

«A los grupos hoy enfrentados queremos decirles que este no es el camino para construir un futuro para Bolivia; las heridas y la sangre siembran odio y seguirán dividiéndonos. Es necesario deponer las armas de la violencia y reconciliarnos entre todos».

«A los responsables políticos, sociales y cívicos les pedimos que orienten a sus bases y que, superando visiones parciales, se pongan al servicio de la pacificación y el bien del país», añade el documento episcopal.

«A las familias que están sufriendo por la pérdida de sus seres queridos y a los heridos todos, manifestamos nuestra solidaridad y los acompañamos con nuestras oraciones».

«A las personas de paz, desconcertadas y desanimadas por los últimos acontecimientos, les exhortamos a mantenerse firmes en su postura de pacificadores y en la esperanza de que sí es posible la construcción de un país por la vía del diálogo, en el respeto de la vida y la dignidad de toda persona, en la búsqueda del bien común y en la atención a los marginados y últimos de nuestra sociedad».

«A Dios, que, siendo Señor de la historia, se hizo servidor y dio su vida para que todos la tengamos en abundancia, pedimos que ilumine el corazón y la mente de todos los bolivianos, para que, desde la responsabilidad que nos compete a cada uno, no escatimemos ningún esfuerzo para superar este momento de dolor y división y nos encaminemos por caminos de paz y fraternidad», concluye el documento.

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ZENIT Staff

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