Cardenal Kasper: “Los cristianos deben estar unidos frente a la opresión”

Envía una carta al Patriarca copto de Alejandría tras el ataque a cristianos coptos

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CIUDAD DEL VATICANO, viernes 8 de enero de 2010 (ZENIT.org).- El cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, señaló que “todos los cristianos deben permanecer unidos frente a la opresión y buscar juntos la paz que sólo Cristo puede dar”.

Lo hizo en una carta que envió Su Santidad Shenouda III, Papa copto de Alejandría y Patriarca de la Sede apostólica de San Marcos, para expresar su cercanía tras los ataques perpetrados contra los cristianos coptos tras la liturgia de la pasada Navidad en Nag Hamadi, en el Alto Egipto, este miércoles.

“Cada vez que nuestros cristianos sufren injustamente, es una herida al Cuerpo de Cristo que compartimos todos los creyentes”, afirmó en la carta, publicada este viernes por la Oficina de Información de la Santa Sede.

“Juntos -continuó-, compartimos esta tristeza, y juntos rezamos por la curación, la paz y la justicia”.

El purpurado inició su misiva asegurando que, “con tristeza, he escuchado la trágica noticia de la muerte y lesión de varios cristianos coptos después de la Misa de Navidad a medianoche en Nag Hamadi en el Alto Egipto”.

“Por favor, sepa que estoy unido en la oración a Su Santidad y a la comunidad cristiana copta en este momento”, indicó.

El cardenal Kasper concluyó la carta asegurando que reza “por el feliz descanso de las almas de los fallecidos y por la curación de los heridos, así como por el consuelo de las familias de las víctimas”.

Y se despidió “con estimado respeto”, asegurando: “Permanezco suyo en Cristo”.

El atentado ocurrió tras terminar la Misa de Navidad (la cual, de acuerdo con el calendario de la iglesia ortodoxa copta se celebra la noche del 6 de enero) en la ciudad de Nag Hamadi, en la provincia de Quena, a unos 65 kilómetros de las ruinas de Luxor en Egipto.

Los fieles estaban saliendo de la Iglesia Mary Gergis, cuando fueron ametrallados por otras personas desde un vehículo. Han fallecido seis cristianos y un guardia de seguridad musulmán.

Los cristianos residentes en esta localidad habían recibido varias amenazas durante los días previos a la celebración de la Navidad. Incluso el obispo Kirollos había recibido amenazas por teléfono.

De hecho, según informa hoy la agencia Asianews, el verdadero objetivo del ataque era el propio obispo Kirollos, quien se encontraba en aquellos momentos en el interior del templo, según él mismo ha declarado a la Middle East Christian Association.

Los cristianos en Egipto, en su mayoría coptos, representan aproximadamente el 10% de la población de este país de mayoría musulmana.

Según informó el Ministerio del Interior egipcio, la causa del ataque fue la venganza por la presunta violación de un cristiano a una niña musulmana el pasado mes de noviembre. Tras este hecho ha habido desórdenes en esta localidad, entre ellos la quema de propiedades de algunos cristianos.

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ZENIT Staff

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