Los beatos Luis y Celia Martín: el primer matrimonio que será canonizado

Entrevista al padre Antonio Sangalli, postulador de la causa que hará santos a los padres de santa Teresita de Lisieux

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 “Dios me ha dado un madre y un padre más dignos del cielo que de la tierra”, dijo una vez santa Teresita del Niño Jesús hablando de sus padres. La vida de los beatos Luis y Celia Martín fue una vida marcada siempre por la oración y la confianza total en Dios. Estos dos progenitores fueron y son aún hoy una fuente de inspiración para las familias cristianas de todo el mundo. Este miércoles 18 de marzo, el papa Francisco reconoció el milagro de la sanación milagrosa de una joven española a través de su intercesión.

Por tanto, la pareja será canonizada en octubre –como anunció el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos– coincidiendo con el Sínodo de los Obispos, dedicado precisamente a la familia. Una canonización tempestiva en un periodo en el que la Iglesia reflexiona sobre los desafíos afrontados por las familias de hoy para permanecer modelos de virtud cristiana en una sociedad secularizada. Y seguramente no es casualidad. El padre Antonio Sangalli, postulador de la causa de canonización de los beatos, está convencido, y ha afirmado –en esta entrevista con ZENIT– que la historia de la vida conyugal de los Martín, es exactamente lo que necesitan los cristianos de hoy para ser animados a vivir su fe sin miedo. Y quizá estos dos esposos que subirán juntos a los altares, podrán abrir el camino a muchas otras canonizaciones “de parejas”. A continuación, la entrevista.

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Como postulador de la causa de los beatos cónyuges Martín, cuál ha sido su primera reacción al saber que el papa Francisco aprobó el milagro?
— Padre Sangalli: He sentido una gran alegría en el corazón y una fuerte gratitud hacia el Santo Padre y hacia todos los que han trabajado en esta canonización, y que han sido tantos… He querido realmente agradecer a Dios porque él es la fuente y el origen de toda santidad, en este caso la santidad que crece en la primera célula de la sociedad que es la familia. Pienso sea extraordinario ver que dentro de esta historia humana de los cónyuges Martín, hay una gran historia de Dios con con su humanidad. Esto da testimonio de que la experiencia conconyugal y matrimonial no es un obstáculo a la santidad, sino que los santos pueden ser también dos esposos que se aman.

¿Qué significado asume la canonización de Luis y Celia que será el 5 de octubre, y que coincide con el sínodo dedicado al tema de la familia?
— Padre Sangalli: Da testimonio de que la santidad impregna todas las fases de la vida y que no hay dificultades que no sean superables. Los Martín han vivido una vida conyugal que duró 19 años hasta que Luis perdió a su esposa por un tumor en el pecho. Fue un matrimonio largo y esto es un testimonio, porque la pareja vivía en Francia en una época muy diversa de la actual, pero donde ya se podía conseguir el divorcio, donde existía la unión civil. Luis y Celia hicieron una opción cristiana y la llevaron adelante con coherencia a pesar de las dificultades del trabajo, de la formación de los hijos y de las dificultades que han enfrentado también ellos en sus relaciones.

¡A pesar de todo, siempre han puesto a Dios en el primer lugar! Este es el ejemplo que hoy nos transmiten: la familia Martín –que hoy la Iglesia santifica– ha enfrentado todo bajo la mirada de Dios, poniendo a Jesús en todas las situaciones, de alegría como de angustia, seguros siempre del gran abrazo del Señor, y de que con su ayuda habrían llegado a hacer cualquier cosa y a superar todas las dificultades. Al fin y al cabo esto es lo que sucede cuando Dios está activo, cuando Dios vive dentro de una familia, es acogido, hay obediencia y fuerte seguimiento.

¿Qué nos puede decir del milagro recién aprobado por el Papa?
— Padre Sangalli: Se trata de la curación de una niña prematura, que nació en el séptimo mes, y que pocas horas después fue agredida por una hemorragia cerebral de cuarto grado. Esto, junto a otras complicaciones e infecciones en los primeros días de vida hicieron pronosticar un resultado infausto. Los papás ya se preparaban para celebrar el funeral. Los médicos dieron un parecer negativo para la niña si hubiera sobrevivido, porque indicaban se habrían producido graves consecuencias psicológicas y neurológicas. El papá y la mamá de esta niña por lo tanto se pusieron bajo la protección de los papás de santa Teresita del Niño Jesús, por sugerencia de las monjas a las cuales se habían dirigido.

También las monjas rezaron a los Martín pidiendo la curación de la pequeña, y todos la han circundado con su amor. Después sucedió el milagro. Tras haber iniciado a rezar de manera constante, la situación se resolvió en poco tiempo. Los médicos se quedaron absolutamente desconcertados… Y después de 5 o 6 años de su curación, la niña no tuvo ninguna de las consecuencias que habían pronosticado los médicos, y hoy tiene una salud completamente normal como todas las niñas de su edad.

Luis y Celina son la primera pareja de esposos en la historia de la Iglesia a tener la gloria de los altares. ¿Qué significado dar este evento para la Iglesia y para el mundo de hoy?
— Padre Sangalli: Significa que en la Iglesia de hoy el matrimonio tiene una gran dignidad. Ya Cristo ha elevado a sacramento el amor entre un hombre y una mujer, como signo del amor de la Iglesia. Como dice san Pablo: el misterio que existe en la unión entre un hombre y una mujer es la imagen profundísima del amor entre Cristo y la Iglesia. Y la misma Iglesia al canonizar a estos cónyuges, demuestra que el matrimonio tiene la dignidad de una vocación, de una llamada.

Los cónyuges son revestidos con la autoridad de Dios para que funden una familia, volviéndose ‘ricos’ en Cristo. Es por lo tanto un mensaje fuertísimo también para los jóvenes de hoy, en un momento en el cual el matrimonio se encuentra un poco maltratado en su esencia y comprensión. La Iglesia reafirma así la integridad del matrimonio, la gran vocación, el gran signo que es el matrimonio.

Muestra por lo tanto que existe ‘un trabajo en pareja’, antes como novios, después como esposos y finalmente como papás, un paso después del otro. Es un camino hacia la santidad, no simplemente un camino humano, una realización humana, sino un proyecto grandioso que Dios confía a los esposos. Los cuales desde el noviazgo caminan juntos y juntos tienen que ocuparse uno del otro, de la santidad de ambos: primero en la pareja, después en la familia. Esperemos que después de la canonización de estos cónyuges lleguen muchos otros…

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Junno Arocho Esteves

Newark, New Jersey, USA Bachelor of Science degree in Diplomacy and International Relations.

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