David Jasso Ramírez. Foto: Cursos católicos

El fútbol, los papas y un curso online de un sacerdote futbolista

«Mi vida y mi vocación sacerdotal tienen mucho que ver con el futbol», dice el P. David Jasso, exgerente deportivo de los Rayados de Monterrey

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Por: Osvaldo Moreno Sotelo

 

(ZENIT Noticias / Ciudad de México, 30.11.2022).- Esto es lo que han dicho al respecto pontífices, teólogos, y hasta un gerente bicampeón de los Rayados de Monterrey, ahora sacerdote.

El Mundial de Qatar 2022 acapara todas las miradas por lo sui géneris que ha resultado: desde haber movido la fecha de verano a invierno debido a las altas temperaturas, hasta ser el primer anfitrión de la historia en perder un partido inaugural del mundial, la suspensión de Rusia por su invasión a Ucrania y ser la última copa del mundo de dos gigantes del fútbol: Cristiano Ronaldo y Lionel Messsi (además de grandes figuras como Robert Lewandowski, Luis Suárez, Luka Modric, Dani Alves, Manuel Neuer y Thomas Müller).

Se pude odiar o amar esta «fiebre futbolera» que vive el mundo, pero qué dijo hace unos días el Papa Francisco, quien expresa abiertamente su gusto por el fútbol, siendo hincha del equipo San Lorenzo de la primera división Argentina:  «Debemos de tomar la vida como el balón  y  hacer lo mejor que se pueda». Agregó que es necesario ser como el arquero que toma la pelota de donde viene, así el hombre debe tomar la vida como venga; así nada más atrapar la vida y vivirla lo mejor posible.

Para el máximo teólogo de nuestro tiempo, y predecesor de Francisco, Benedicto XVI, «La gente se identifica con él (el futbol) y con los jugadores, y participan así en el espíritu de equipo y de competición, en su seriedad y su libertad. El jugador se convierte en un símbolo de la propia vida, que actúa sobre ella. Saben que uno se ve representado en ella y encuentra su confirmación».

Y agregó: «pero todo esto se puede pervertir con una lógica comercial, que somete todo a la estéril seriedad del dinero y transforma el juego en una industria, que genera un mundo ilusorio de terribles dimensiones. Pero incluso este mundo aparente, no podría subsistir si no hubiera una razón positiva, que está en la base del juego: el ejercicio de la vida y la superación de la vida en dirección de un paraíso perdido».

Para el padre Alberto Simán, legionario de Cristo, director territorial de México y Centroamérica, expresó en el Torneo de la Amistad celebrado hace unas semanas, –que incluyó 12 disciplinas, 7 mil atletas y más de 600 partidos de fútbol de 60 delegaciones– la importancia de promover el deporte por sus valores: «En el deporte no necesariamente el triunfo es lo más importante, para nosotros es formarnos como personas de bien y el deporte nos ayuda mucho para lograrlo».

Pero qué dice al respecto el exgerente deportivo de los Rayados de Monterrey, David Jasso Ramírez, sacerdote de la Arquidiócesis de Monterrey, México, licenciado en Comunicación con especialidad en Mercadotecnia, Diplomado en Negocios del Futbol y con Certificación en Alta Dirección Deportiva:

«El fútbol es el deporte más hermoso y más apasionante del mundo, indescriptible inimaginable, buscando la Gloria, el Cielo, la salvación». El P. David Jasso comparte «Mi vida y mi vocación sacerdotal tienen mucho que ver con el futbol», al grado que la pasión mundialista de Qatar 2022, lo inspiró a desarrollar un curso de liderazgo, espiritualidad y fútbol, en él explica que el futbol también es un don de Dios, resalta los principios del deporte y su relación con la formación integral de la persona; coloca en el centro del campo de juego a la persona y la familia y destaca la importancia de trabajar en equipo.

¿Cómo formar líderes católicos? es la pregunta que el P. David, -quien ahora es Secretario Técnico del Proyecto Global de Pastoral 2031+2033 de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM)- busca responder en su curso «Futbol para la vida» y al cual se puede acceder en este enlace https://catholicnet.mykajabi.com/futbol-para-la-vida.

Para cerrar estas reflexiones, dejamos dos frases de grandes campeones mundialistas:

«Convertirse en futbolista es solo la primera mitad de la oración silenciosa que un niño ofrece al cielo. La segunda parte es el nombre del equipo para el que quiere jugar», Andrea Pirlo. (Campeón Mundial Alemania 2006).

«Juego para ser feliz y la gente que valore lo que tenga que valorar. Si valoran mi trabajo, encantado, si no, no pasa nada», Andrés Iniesta. (Campeón Mundial Sudáfrica 2010).

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Redacción Zenit

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