CIUDAD DEL VATICANO, martes 3 de junio de 2008 (ZENIT.org).- Las numerosas peticiones y la falta de tiempo han impedido a Benedicto XVI recibir a todos los jefes de Estado que le han pedido audiencia, aprovechando su visita a Roma con motivo de la cumbre del Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), del 3 al 5 de junio.

La Oficina de Información de la Santa Sede ha publicado este martes una nota en respuesta "a algunas suposiciones que han circulado estos días en los medios de información" y que interpretaban esta decisión papal como una manera de justificar el rechazo a una audiencia al presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad.

Fuentes del Vaticano han asegurado a Zenit, sin embargo, que en ningún momento se había previsto esta audiencia. De hecho, esta decisión ya estaba prevista desde el año 2006.

La imposibilidad de responder a las peticiones de audiencias se debe "a causa del número de peticionarios, de la estrechez del tiempo y de compromisos tomados con anterioridad", aclara.

Algunos de los jefes de Estado están siendo recibidos por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, quien este martes se reunió con la presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en la sede de la FAO, junto al Coliseo.

La Santa Sede revela que "el cardenal secretario de Estado ha escrito personalmente a cada uno de los mandatarios interesados, manifestando el pesar de Su Santidad por la imposibilidad, en esta circunstancia, de encontrarse personalmente con ellos y reafirmando su disponibilidad para recibirlos en una próxima ocasión".

La Oficina de Información del Vaticano aclara que "este hecho no constituye en absoluto una nueva costumbre ya que, desde abril de 2006, la Secretaría de Estado había comunicado oportunamente a las misiones diplomáticas acreditadas ante la Santa Sede que habría sido muy difícil acoger peticiones de ese tipo de audiencias con motivo de conferencias y congresos internacionales".



Nuevo llamamiento del Papa a la solidaridad con China y Birmania

CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 1 junio 2008 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha lanzado ester domingo un nuevo llamamiento a la solidaridad con China y Myanmar (Birmania), naciones golpeadas por dramáticas catástrofes naturales y humanitarias.

Al dirigirse a unos 40 mil peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano el Papa pidiendo oraciones por las víctimas del ciclón Nargis y del terremoto en China.