Los inmigrantes deben respetar la religión de país que los acoge

Declaraciones del nuevo obispo de Almería

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ALMERÍA, 12 julio 2002 (ZENIT.org).- La inmigración es un fenómeno fundamentalmente humano que llama a la acogida cristiana, pero quienes son acogidos deben respetar la religión mayoritaria del país.

En su primer encuentro con los medios de comunicación, monseñor Adolfo González, nuevo obispo de Almería, que tomó cargo el pasado 8 de julio, abordaba esta cuestión a la vez que se mostraba a favor de «una integración razonable y respetuosa con las diferentes culturas y religiones».

El prelado observó que también los inmigrantes tienen que ser respetuosos con la religión «de los que acogemos», porque «a veces da la impresión de que sólo hay que respetar la diferencia del que viene».

La inmigración, expresaba monseñor González, es un drama que «surge por una causa que no es otra que la del hombre», de allí que «lo primero y principal sea el ser humano y sus derechos».

El prelado advirtió, sin embargo, que la apertura a los inmigrantes debe tener alguna forma de regulación para evitar «crear un problema de integración cultural aún más grave que la inmigración misma».

Las declaraciones del obispo tienen lugar en momentos en los que España se ha convertido en meta de emigrantes del norte de África, muchos de ellos de religión musulmana.

Monseñor Adolfo González Montes nació en Salamanca el 13 de noviembre de 1946. Está licenciado en Filosofía y Letras y doctorado en Teología. Ordenado sacerdote en 1972, ha trabajado en el mundo de la pastoral universitaria y de las relaciones interconfesionales. Obispo de Ávila desde 1997, el 15 de abril de 2002 fue nombrado por el Santo Padre obispo de Almería.

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ZENIT Staff

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