México: El Papa y los peregrinos, protegidos por 22.000 agentes

12 millones de fieles responderán a la visita del Santo Padre

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CIUDAD DE MÉXICO, 22 julio 2002 (ZENIT.org).- El operativo de seguridad «Juan Pablo II», puesto en marcha con ocasión de la próxima visita del Santo Padre a México, coordinará a las Policías capitalina y Federal Preventiva y del Estado Mayor Presidencial (EMP) para proteger la integridad de Papa y de los fieles.

En total 22.000 agentes se encargarán de las labores de seguridad. Una de las tareas previstas es evitar el acceso de personas sin entrada a la Basílica de Guadalupe –donde el Papa Juan Pablo II presidirá la canonización de Juan Diego el 31 de julio y la beatificación de los mártires de Oaxaca el 1 de agosto–.

Además se asegurarán las rutas que permitirán el traslado del Papa en caso de emergencia.

Dos días antes del inicio de la quinta visita de Juan Pablo II, la Nunciatura (lugar de residencia del Papa) y la Basílica de Guadalupe estarán cercadas por unos 2.500 agentes. Sólo los vecinos previamente acreditados y los invitados podrán acceder a la zona.

«A la gente que desee ver al Santo Padre le pedimos que no lo intente en la Nunciatura, que mejor se coloque en los 125 kilómetros de recorrido, en las vallas, porque a cuatro cuadras de distancia de la Nunciatura no verán ni escucharán nada. Intentar acercarse será frustrante», afirmó el coordinador de Gestión Operativa de la Comisión de Logística.

La Basílica será desalojada diariamente alrededor de las 22:00 horas para hacer una inspección exhaustiva.

De 1:00 a 8:00 horas se permitirá el ingreso a la Basílica a las personas que tengan entrada, pero éstas no podrán llegar por sus propios medios.

Los 48.000 invitados a las ceremonias del 31 de julio y 1 de agosto tendrán que observar estrictas reglas para llegar al santuario mariano, ya que además de llevar identificación y entradas, tendrán que reunirse previamente en puntos específicos para ser transportados –en horarios ya establecidos– a las inmediaciones del cerro del Tepeyac.

Se asegurará la vigilancia del aeropuerto capitalino, de las rutas que recorra el Sumo Pontífice y habrá un segundo círculo de seguridad en las inmediaciones de la representación diplomática del Vaticano, localizada en la colonia Guadalupe Inn. Las fuerzas de seguridad conducirán los vehículos de la comitiva papal.

Las tareas de seguridad en la Basílica serán reforzadas por 400 miembros del «Equipo Vaticano», integrado por civiles voluntarios, quienes ayudarán a los fieles a encontrar su lugar en la zona que les corresponda.

Las autoridades también están haciendo hincapié en el aspecto sanitario ante este multitudinario evento. Se ha capacitado a 2.500 vendedores de establecimientos fijos y semifijos para el cuidado higiénico en la preparación, conservación y venta de sus productos a fin de evitar posibles intoxicaciones.

La Comisión Organizadora de la visita del Papa ha establecido igualmente algunas normas y recomendaciones para los peregrinos que asistan a las misas en la Basílica el 31 de julio y el 1 de agosto.

Las personas que tengan entrada pueden llevar comida, agua en envases de plástico, cámara de fotos con el rollo aparte (porque se abrirá para revisarla) y medicamentos. Si alguien sufre enfermedad cardíaca, se recomienda que siga los actos por televisión.

No se debe acudir en compañía de niños pequeños. Además se recuerda que hay que llevar identificación oficial, ropa y calzado cómodo, impermeable, caramelos de azúcar; hay que evitar bolsas grandes, objetos cortantes, paraguas y se debe prever que cuando empiecen las ceremonias no se permitirá moverse del lugar.

A los que carezcan de entrada para las ceremonias, se recomienda que acudan a las vallas el 30 de julio a las 19.30 horas, evitando situarse en las curvas. De ninguna manera se deben intentar llegar a pie a la Basílica o a la Nunciatura.

La instalación de 16 pantallas gigantes a lo largo de Calzada de Guadalupe, en torno a la Basílica y en el Zócalo permitirán seguir en directo el acontecimiento.

Se espera la llegada de más de 12 millones de visitantes. Prácticamente todos los hoteles de la ciudad ya están reservados.

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ZENIT Staff

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