«La unidad de los cristianos es urgente», advierte el cardenal Kasper

Delegación vaticana en visita en Moscú

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MOSCÚ, miércoles, 18 febrero 2004 (ZENIT.org).- El restablecimiento de la unidad de los cristianos es actualmente urgente incluso para la unidad de Europa, un continente que necesita «del alma cristiana», reconoció el cardenal Walter Kasper –presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos— este miércoles en la catedral católica de María Inmaculada en Moscú.

Acogiendo la invitación de la Conferencia de los obispos católicos de la Federación Rusa, el purpurado llegó el martes a Moscú, donde permanecerá hasta el próximo domingo.

«Sentimientos de estima hacia la Iglesia ortodoxa rusa» motivan también esta visita, confirmó el mes pasado una nota de la sala de prensa de la Santa Sede.

Un clima de gran alegría caracterizó el encuentro de este miércoles del cardenal Kasper con los obispos católicos de la Federación rusa.

Así lo constató el arzobispo metropolitano de la diócesis de la Madre de Dios de Moscú y presidente del episcopado católico ruso –monseñor Tadeusz Kondrusiewicz–, quien calificó esta visita para los católicos como «un signo de esperanza» y como un nuevo impulso a las relaciones con los ortodoxos.

Ante los prelados católicos y un centenar de personas, el cardenal Kasper constató que «en nuestro tiempo, el Espíritu Santo ha suscitado arrepentimiento y vergüenza» por la desunión entre la Iglesia de Oriente y la de Occidente «y ha dado inicio al movimiento ecuménico».

Éste «tiende al restablecimiento de una unidad que no es ni absorción ni fusión, sino unidad en el respeto recíproco de una pluralidad de ritos y culturas», aclaró el presidente del dicasterio.

«Católicos y ortodoxos oran el mismo “Padre Nuestro” –advirtió– y sin embargo están separados desde hace muchos siglos», una separación «contraria a la voluntad de Jesús», contraria a la afirmación de un Padre común y «un escándalo a los ojos del mundo».

El acercamiento entre los cristianos separados «es una de las prioridades del Papa, que incansablemente ora y trabaja por la unidad de los cristianos», y el motivo «por el que él me ha enviado aquí, a Moscú», explicó el cardenal Walter Kasper.

«No me hago ilusiones –reconoció–, sé que esta tarea no es fácil. Conozco las reservas y los prejuicios de unos y otros» y «que el camino hacia la plena comunión de todos los cristianos será probablemente aún largo»; «sin embargo, incluso pequeños pasos permiten avanzar» .

El purpurado subrayó que «el restablecimiento de la unidad hoy es urgente también para la unidad de Europa», y es que «Europa no es sólo una unidad económica y del bienestar, es una unidad cultural».

Por ello «la unidad de Europa no se puede construir sólo con la economía; Europa tiene necesidad de un alma, de alma cristiana, que fue implantada en vuestro país –dijo el cardenal Kasper a los prelados rusos— por los santos Cirilo y Metodio. Así, la unidad de Europa hace urgente también la unidad de la Iglesia».

Finalmente señaló la conversión –«debemos hacer la voluntad de Dios»– y la oración –porque «la unidad de la Iglesia es un don del Espíritu de Dios»– como soportes indispensables del ecumenismo.

Para el jueves está previsto un encuentro con el Metropolitano de Smolensk y Kaliningrad, Kirill –presidente del Departamento para las relaciones eclesiásticas externas del Patriarcado ortodoxo de Moscú— en relación con el diálogo ecuménico entre las dos Iglesias.

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ZENIT Staff

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