Apenado, el Papa aclara sus palabras sobre el islam

Espera que se calmen los espíritus e invita a un diálogo con respeto recíproco

Share this Entry

CASTEL GANDOLFO, domingo, 17 septiembre 2006 (ZENIT.org).- Apenado por las duras reacciones islámicas suscitadas por las interpretaciones de uno de sus discursos en Alemania, Benedicto XVI aclaró este domingo el sentido de sus palabras y manifestó públicamente su pesar.

En su primera intervención pública tras la conclusión de su viaje a Baviera, el pontífice reconoció que «me siento muy apenado por las reacciones suscitadas por un breve pasaje de mi discurso en la Universidad de Ratisbona, considerado ofensivo para la sensibilidad de los creyentes musulmanes». (Cf. Discurso de Benedicto XVI en la Universidad de Ratisbona).

«En realidad se trataba de una cita de un texto medieval, que no expresa de ninguna manera mi pensamiento personal», aclaró al asomarse al balcón de la residencia pontificia de Castel Gandolfo, donde recibió los aplausos y muestras de cariño de los numerosos fieles que participaron en la oración mariana a pesar de la lluvia.

La cita está tomada del diálogo escrito entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo, que tuvo lugar en 1391 en Ankara, con un culto persa sobre el cristianismo y el islam.

En el coloquio, al afrontar la cuestión de la «yihad» (guerra santa), el emperador decía a su interlocutor musulmán: «Muéstrame aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba».

En referencia al juicio de este emperador, este sábado el nuevo secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, ya había publicado una declaración en la que explicaba que «el Santo Padre no pretendía ni pretende de ningún modo asumirlo».

«Sólo lo ha utilizado como una oportunidad para desarrollar en un contexto académico y según resulta de una atenta lectura del texto, algunas reflexiones sobre el tema de la relación entre religión y violencia en general y concluir con un claro y radical rechazo de la motivación religiosa de la violencia, independientemente de donde proceda» (Cf. Zenit, 16 de septiembre de 2006)

En su alocución a los peregrinos congregados en la residencia pontificia de Castel Gandolfo, el Santo Padre concluyó sus palabras sobre el argumento esperando que esta aclaración «sirva para calmar los ánimos y para aclarar el verdadero significado de mi discurso, que en su totalidad era una invitación al diálogo franco y sincero, con gran respeto recíproco».

La televisión de Qatar Al Jazira, la más seguida en el mundo musulmán, transmitió en directo las palabras del Papa durante el Ángelus.

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

console.log("Prueba")