La noche oscura del alma de Gran Bretaña

Las Iglesias se enfrentan a un continuo descenso en la asistencia a oficios religiosos

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LONDRES, viernes, 13 octubre 2006 (ZENIT.org).- El número de personas que van a la iglesia los domingos sigue descendiendo en Inglaterra, según un informe publicado el 18 de septiembre por la organización británica Christian Research. No obstante, parece que el descenso se ha ralentizado.

El informe, el Censo de la Iglesia Inglesa 2005, muestra que, desde 1998 al 2005, «sólo» medio millón de personas dejaron de ir a la iglesia. La buena noticia fue que esta cifra era la mitad de la pérdida sufrida en el periodo de nueve años anterior a 1998.

La nota de prensa que acompañaba el informe – titulada «Saliendo de la Caída en Picado» – afirmaba: «Muchas iglesias en Inglaterra están ahora en mejor situación que hace siete años».

El censo descubrió las dos razones principales que están detrás de esta ralentización del descenso: el número de iglesias está creciendo; y que ha habido además un considerable aumento de personas pertenecientes a minorías étnicas que van a la iglesia, especialmente negros.

Los datos se recogieron de encuestas enviadas a 37.500 iglesias de las que la mitad respondieron. Las cifras de asistencia corresponden al domingo 8 de mayo de 2005. Según el censo, el 6% de la población, algo más de 3,1 millones de personas, están en la iglesia en domingo, en comparación con el 7,5% de 1998.

Sólo un tercio de las iglesias, el 34%, están creciendo. Esto se puede comparar con el 21% de 1998. Un 16% se mantienen estables, por encima del 14% de 1998. La proporción de iglesias con disminución de asistencia ha caído del 65% en 1998 al actual 50%. No obstante, las pérdidas de estas últimas superan los aumentos de las que están creciendo. Y este descenso continuo está teniendo lugar en medio de una situación en la que la asistencia a la iglesia ya es extremadamente baja.

Las iglesias católicas y anglicanas suman cerca de la mitad de las cifras del censo, teniendo cada una cerca de 800.000 personas en la iglesia el día en que se recogieron los datos. Las siguientes en número han sido las iglesias metodistas, las pentecostales y las baptistas.

Los números de la Iglesia católica están ligeramente por delante de la Iglesia anglicana. Pero comparados con 1998 el descenso en asistencia ha sido mayor en la Iglesia católica que en la anglicana. En 1998, la participación dominical de los católicos fue cerca de 1,2 millones, lo que significa que en los últimos siete años sus números han descendido en casi un tercio.

Otro problema es que los feligreses son de media más ancianos que la población. No menos del 29% de ellos tienen 65 años o más, en comparación con el 16% de la población. Los creyentes en los grupos de edad más jóvenes también tienden a ir a la iglesia con menos frecuencia, y hay un descenso progresivo en la fe conforme desciende la edad, con bastante menos feligreses en los segmentos de edad más jóvenes. En el grupo de edad de entre 20 y 29 años la cifra de asistencia es del 10%, y cae hasta el 5% en el grupo de entre 15 y 19 años.

En cuanto a la cuestión del aumento de participación de los grupos étnicos, el censo descubrió que los negros suman ahora el 10% de las personas que van a la iglesia en Inglaterra, con un adicional 7% de los grupos étnicos no blancos.

Problemas católicos
Otro informe, publicado este verano por el Pastoral Research Center, da un vistazo más detallado a la situación de la Iglesia católica. Durante el periodo de las últimas tres décadas, la asistencia a misa ha descendido en un 40%, según un sumario del reportaje publicado por el periódico Times el 4 de julio. El informe cubría el periodo 1963-1991.

Durante el mismo periodo los bautismos han descendido a la mitad, mientras que los matrimonios y confirmaciones han caído en un 60%.

De igual forma las primeras comuniones han descendido en un 40% y el número de adultos convertidos, un 55%. Según el Times, las cifras más recientes, del 2004, muestran pocas mejoras en la situación. El número de los que iban a Misa el domingo en 1991 en Inglaterra y Gales alcanzaba los 1,3 millones, descendiendo hasta los 960.000 en el 2004.

La página web de la Iglesia católica en Inglaterra y Gales también publica estadísticas que revelan tendencias similares. Las cifras del clero diocesano han caído de 4.755 en 1981 a 3.765 en el 2003. El clero de órdenes y congregaciones religiosas ha descendido de 2.266 a 1.363 en el mismo periodo.

El número de matrimonios en las iglesias católicos ha descendido de forma estrepitosa, de 29.337 en 1981 a 11.013 en el 2003. La página web estimaba la asistencia a misa semana en 915.497.

El pasado 10 de abril, el periódico Telegraph publicaba un detallado artículo sobre la situación de los monasterios y conventos católicos. Citando cifras oficiales, el artículo indicaba que sólo una docena de personas entraron en los monasterios en el 2004, lo que mantiene un descenso que ha persistido en las últimas décadas.

Las vocaciones de las órdenes monásticas fueron 107 en 1982. En 1990 se descendió hasta 52, y en el 2000 sólo entraron 20. El número total de monjes en Inglaterra y Gales permanece ahora en 1.345; muchos de ellos ancianos.

La situación de las monjas es similar. En Inglaterra y Gales sus números permanecían en 1.150, y las vocaciones siguen disminuyendo. En 1982, 100 mujeres entraron en los conventos, en el 2000, 22. En el 2004 hubo sólo siete vocaciones, con un ligero aumento hasta 13 en el 2005. Un creciente número de monasterios y conventos han tenido que venderse debido a esta disminución, informaba el Telegraph.

En Escocia la situación no es mejor. El cardenal Keith O’Brien, arzobispo y metropolitano de San Andrés y Edimburgo, ha publicado un plan que implica cerrar muchas parroquias. Según un reportaje del 11 de junio en el periódico Scotland on Sunday, el número de sacerdotes podría descender a la mitad en algunas zonas debido a las reunificaciones parroquiales.

La media de edad de los sacerdotes en Escocia es de unos 60 años y el número de sacerdotes activos en la archidiócesis de Edimburgo se espera que caiga de los actuales 63 a sólo 34 en una década.

Escocia tiene actualmente sólo unos 200.000 católicos practicantes, un descenso del 20% si se mira una década atrás. La Iglesia de Escocia, conocida comúnmente como «the kira», tiene actualmente poco más de medio millón de fieles que asisten a los servicios, muy por debajo de los 1,3 millones de los años sesenta.

«Puede morir»
El periódico Chicago Tribune del pasado 11 de mayo examinaba la crisis de fe en Gran Bretaña. El artículo observaba que el 72% de los británicos se consideraba a sí mismos cristianos en el censo del 2001, pero sólo el 8% asistían de forma regular a los servicios.

«Gran Bretaña demuestra al mundo de qué forma la religión como la conocemos puede morir», indicaba Callum Brown al Chicago Tribune. Brown es un historiador de la Universidad de Dundee en Escocia. Era pesimista sobre el futuro, observando que después de dos generaciones de personas con poca experiencia de participación regular en la iglesia, será difícil cambiar la situación.

Una nueva campaña está intentando llegar a los jóvenes para superar el problema. Las tácticas de la campaña, entre ellas una imagen que muestra el rostro de Cristo en el lado de un vaso de cerveza, ha recibido críticas por su superficialidad. La campaña está siendo organizada por un grupo ecuménico, el Churches’ Advertising Network.

Otra táctica de la campaña, informaba el Telegraph el 15 de septiembre, es abrir una página para Jesús en la página web de MySpace, una página social muy popular entre los adolescentes.

Entre las dudas sobre el futuro de la religión organizada en Gran Bretaña, un artículo de la columnista del periódico Guardian Madeleine B
unting pedía una mayor contribución de la fe a la sociedad de hoy. En su columna del 19 de junio, Bunting observaba que hay «un vacío de propósito, valor y significado» en las principales agrupaciones del espectro político.

Además, comentaba, los desarrollos científicos están en peligro de «sacar de cauce nuestra imaginación ética». Gran Bretaña necesita la religión más que nunca, aunque parezca no demostrarlo.

P. John Flynn

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ZENIT Staff

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