El Papa a los artistas: “la belleza sin verdad ni bondad es sólo apariencia vacía”

Los cristianos están llamados a dar un testimonio “verdadero y bello” de su fe

Share this Entry

CIUDAD DEL VATICANO, martes 25 de noviembre de 2008 (ZENIT.org).- La belleza, sin la verdad y la bondad, se convierte en un mero esteticismo vacío, y por ello es necesario no separarlas, afirma Benedicto XVI en un mensaje enviado al presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, el arzobispo Gianfranco Ravasi.

El Papa se dirige a los miembros de las Academias Pontificas, que celebran estos días su sesión pública anual con el tema «La Universalidad de la belleza: estética y ética en contraste», y les recuerda lo oportuno del tema elegido, dado el clima cultural actual.

Actualmente, existe una «separación» que el Papa califica de «dramática» entre «la búsqueda de la belleza, comprendida aunque reductivamente como forma exterior, como apariencia que perseguir a toda costa, y la de la verdad y la bondad de las acciones».

Esta separación transforma la belleza «en mero esteticismo, y sobre todo para los más jóvenes, en un itinerario que desemboca en lo efímero, en la apariencia banal y superficial, o incluso en una fuga hacia paraísos artificiales, que enmascaran y esconden el vacío y la inconsistencia interior», añade.

Ante esto, advierte el Papa, los cristianos están llamados a «dar razón» no sólo de la verdad, sino también «de la belleza de la propia fe», mediante «obras bellas y buenas al mismo tiempo», que remita «a otra belleza, verdad y bondad que sólo en Dios tienen su perfección y su fuente últimas».

En este sentido, explicó, es necesario, dentro de la conexión de la belleza con la verdad y la bondad, volver a «vincular la belleza con la razón», pues «una razón que quisiera despojarse de la belleza resultaría disminuida, como también una belleza privada de razón se reduciría a una máscara vacía e ilusoria».

La belleza, añade, siempre ha sido considerada como «una vía para llegar a Dios», y especialmente durante el Sínodo se recordó la conexión entre el arte y la Sagrada Escritura.

El Papa invita a los artistas a volver a leer la Carta a los Artistas de Juan Pablo II: «ésta es precisamente vuestra tarea, vuestra misión: suscitar la maravilla y el deseo de lo bello, formar la sensibilidad de las almas y alimentar la pasión por todo aquello que es expresión auténtica del genio humano y reflejo de la Belleza divina».

El hombre de hoy, aunque «absorbido por un clima cultural no siempre propenso a acoger una belleza en plena armonía con la verdad y a bondad», sigue teniendo «deseo y nostalgia de una belleza auténtica, no superficial y efímera».

Por último, el Papa pidió a los artistas «un empeño apasionado y creativo, sobre todo en el campo artístico, para promover en las culturas contemporáneas un nuevo humanismo cristiano, que sepa recorrer con claridad y decisión el camino de la auténtica belleza».

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

console.log("Prueba")