Enfermeros

Enfermeros llevando a los enfermos. (Foto web Fiamc)

'Los médicos y enfermeros más que una profesión tienen una vocación'

Lo aseguró Mons. Zygmunt Zimowski, al presentar en el Vaticano la XXIV Jornada Mundial del Enfermo que se celebrará en Nazaret

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La XXIV Jornada Mundial del Enfermo que se celebrará el próximo 11 de febrero en Nazaret, fue presentada este jueves en la sala de prensa de la Santa Sede. El evento que se realizará en la festividad de Nuestra Señora de Lourdes lleva por título: »Confiar en Jesús misericordioso como María: »Hagan lo que Él les diga», frase tomada del relato de las bodas de Caná, en el evangelio de san Juan.
Intervinieron el arzobispo Zygmunt Zimowski, presidente del Pontificio Consejo de los Agentes Sanitarios (Pastoral de la Salud), Mons. Jean-Marie Mate Musivi Mupendawatu, secretario de ese dicasterio; el sacerdote  Augusto Chendi, subsecretario del mismo; el padre Pietro Felet, S.C.I., secretario general de la Asamblea de los Ordinarios Católicos de Tierra Santa y referente local para la Jornada Mundial del Enfermo 2016.
Mons. Zimowski destacó el lugar de la celebración de la Jornada: Nazaret, donde se produjo la Encarnación, donde Jesús comenzó su misión salvífica. «Puede ser que nos intimide el hecho de no poder curar como Jesús». Pero «lo importante es ir. Estar al lado de quien sufre porque quizá más que la curación necesita la presencia de un corazón humano lleno de misericordia, de solidaridad».
Indicó que el trabajo del médico o del enfermero no es solo una profesión, «sino también, y quizá sobre todo como un servicio, una «vocación». Porque «el cuidado de los disminuidos físicos y de los ancianos, el cuidado de los enfermos mentales, estos sectors son, más que cualquier otro sector de la vida social, la piedra angular de la cultura, de la sociedad y del Estado».
El arzobispo recordó además, que la Jornada se inserta en el Jubileo extraordinario de la Misericordia y que durante ella se visitará la basílica del Santo Sepulcro y de la Agonía (Getsemaní), los lugares donde Cristo se entregó por nuestra salvación.
La celebración de la Jornada Mundial de los Enfermos en Tierra Santa, añadió Mons. Zimowski, «nos ayudará a poner en práctica el deseo que el papa Francisco expresó en la Bula de convocación del Año Jubilar, o sea que la misericordia pueda favorecer el encuentro con el Judaísmo, el Islam y con las otras nobles tradiciones religiosas»
O sea que «cada hospital o casa de cura puede ser un signo visible y un lugar para promover la cultura del encuentro y de la paz, donde la experiencia de la enfermedad y el sufrimiento, así como la ayuda profesional y fraternal contribuyan a superar todos los límites y todas las divisiones».
Por último, el presidente de la pastoral de la salud indicó el papel de los siervos en las bodas de Caná a los que María pide que hagan lo que Cristo les diga. »Por supuesto el milagro se realiza a través de la obra de Cristo. Sin embargo, Él quiere contar con la ayuda humana para obrar el prodigio. Habría podido hacer que el vino apareciese directamente en las tinajas. Pero quiso valerse de la colaboración humana».
Al concluir recordó que »el fruto de esta Jornada debe ser concreto, la proximidad de nuestro corazón que se expresa en la misericordia para con los enfermos y necesitados, a los que tenemos que hacer sentir la cercanía material y espiritual de toda la comunidad cristiana».
El Padre Chendi ilustró el programa de la Jornada que se articula en tres momentos: litúrgicos; de profundización teológico-pastoral, en los que participan el 9 de febrero en el Pontificio Instituto Notre Dame Center de Jerusalén, los ordinarios católicos, así como los patriarcas y obispos de las Iglesias hermanas de Tierra Santa; en actos concretos de caridad, como la visita a diversos hospitales y estructuras de cura y acogida en el territorio.
El Subsecretario recordó ante todo la indulgencia plenaria concedida por el Santo Padre para los que participen en esta Jornada con la intención explícita. Y añadió que respecto a la dimensión teológico-pastoral, el congreso del 9 de febrero »brindará la oportunidad de verificar los problemas, también de tipo ético y pastoral que son urgentes tanto desde el punto de vista clínico-asistencial como legislativo. En particular la enseña del valor inviolable de cada vida humana y los problemas vinculados con el final de la vida y con la acogida de personas con diversas patologías invalidantes física o psíquicamente».
En relación a la dimensión caritativa, el Padre Chendi explicó que las visitas previstas a algunas estructuras católicas y no católicas que trabajan en Tierra Santa, constituirán »el signo tangible de lo que el papa Franciso indica en su mensaje como la »ternura premurosa» de María en Caná de Galilea que se traduce en la disposición al servicio de los necesitados y concretamente de nuestros hermanos y hermanas enfermos».
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Sergio Mora

Buenos Aires, Argentina Estudios de periodismo en el Istituto Superiore di Comunicazione de Roma y examen superior de italiano para extranjeros en el Instituto Dante Alighieri de Roma. Periodista profesional de la Associazione Stampa Estera en Italia, y publicista de la Orden de periodistas de Italia. Fue corresponsal adjunto del diario español El País de 2000 a 2004, colaborador de los programas en español de la BBC y de Radio Vaticano. Fue director del mensual Expreso Latino, realizó 41 programas en Sky con Babel TV. Actualmente además de ser redactor de ZENIT colabora con diversos medios latinoamericanos.

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