Tierra Santa. Foto: Vatican Media

“Jerusalén no debe convertirse en el monopolio de una religión”, dicen obispos europeos al concluir visita a Tierra Santa

La comunidad cristiana es esencial para la identidad de Jerusalén, tanto ahora como en el futuro. Sin embargo, su presencia continua se ve amenazada por la ocupación y la injusticia.

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(ZENIT Noticias / Jerusalén, 27.05.2022).- Un grupo de obispos católicos de toda Europa se reunió en Jerusalén para la Coordinación anual de Tierra Santa, del 21 al 26 de mayo de 2022. Los obispos se solidarizaron con las comunidades cristianas locales y expresaron su apoyo a través de cuatro gestos: Oración, Peregrinación, Presión y Presencia.

Las visitas pastorales para celebrar la misa con los fieles fueron un aspecto importante de la Coordinación. En 2022, los obispos visitaron las parroquias de Jerusalén y Cisjordania el domingo 22 de mayo. El grupo también se reunió con líderes eclesiásticos locales, incluido el Patriarca Latino, funcionarios del patriarcado y organizaciones benéficas católicas que sirven a la población de Jerusalén, Cisjordania y la región en general.

Con su presencia, los obispos dijeron que esperan recordar a las «piedras vivas» de las comunidades cristianas de Tierra Santa que no son olvidadas por sus hermanos y hermanas de otras partes del mundo. En el último día de su visita, hoy han emitido la siguiente declaración:

‘Si te olvido, Jerusalén, que se marchite mi mano derecha’

Salmo 137:5

Jerusalén es una ciudad judía, una ciudad cristiana, una ciudad musulmana. Debe seguir siendo un patrimonio común y no convertirse nunca en el monopolio exclusivo de ninguna religión. Hemos venido a reunirnos y a rezar con nuestros hermanos y hermanas, conscientes del mensaje del Patriarca Pizzaballa de que es nuestro derecho y nuestro deber como cristianos mantener la apertura y la universalidad de la ciudad.

La comunidad cristiana es esencial para la identidad de Jerusalén, tanto ahora como en el futuro. Sin embargo, su presencia continua se ve amenazada por la ocupación y la injusticia. Muchos de los que encontramos se enfrentan a la violencia y la intimidación de los grupos de colonos, a las restricciones a su libertad de movimiento o a la separación de sus familias por el estatus que se les asigna.

Compartimos la preocupación expresada por la comunidad cristiana sobre las restricciones unilaterales a la libertad de culto durante la Semana Santa, impuestas por la policía israelí. Hemos experimentado el profundo dolor y la rabia que sienten los cristianos locales por el asesinato de la periodista católica palestina Shireen Abu Akleh y el vergonzoso ataque a los dolientes en su funeral.

Fuimos testigos de cómo muchas personas de todos los orígenes viven en la pobreza, que se ha visto agravada por la pandemia. La ausencia de peregrinos durante los dos últimos años ha devastado los medios de subsistencia, incluso entre la comunidad cristiana de Jerusalén, dejando a algunas familias con dificultades para costear la vivienda, la comida u otros elementos esenciales.

En medio de estos desafíos, hay, sin embargo, signos de esperanza. Visitamos organizaciones cristianas que se responsabilizan del bienestar de su comunidad y de la sociedad en general. Trabajan incansablemente para aliviar las dificultades y mejorar la vida. Conocimos a jóvenes que, a pesar de enfrentarse a diario a violaciones de sus derechos humanos fundamentales, se niegan a ser la última generación de cristianos en la ciudad.

Mientras los peregrinos regresan una vez más, les pedimos que apoyen a los cristianos de Jerusalén y de toda Tierra Santa. Es esencial que todos los peregrinos comprendan y se comprometan con la realidad de la vida de la comunidad cristiana aquí. Una verdadera peregrinación a Tierra Santa debe ser un viaje de fe, encuentro y solidaridad.

El Papa Francisco afirma el valor universal de Jerusalén, que va más allá de cualquier consideración de las cuestiones territoriales.

Inspirados por Cristo nuestra paz, todos los cristianos deben ayudar a preservar el carácter sagrado de la ciudad y promover una auténtica visión de Jerusalén como lugar de diálogo y unidad.

Jerusalén

26 de mayo de 2022

Solemnidad de la Ascensión del Señor

Firman:

Obispo Declan Lang

Presidente de la Coordinación de Tierra Santa

Inglaterra y Gales

Obispo Udo Bentz

Alemania

Obispo Peter Bürcher

Conferencia Episcopal Nórdica y Suiza

Obispo Nicholas Hudson

Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea

Obispo Alan McGuckian

Irlanda

Arzobispo William Nolan

Escocia

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Redacción Zenit

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