(ZENIT Noticias / Roma, 05.05.2026).- Una iglesia histórica en Meza, en la región de Cabo Delgado, al norte de Mozambique, quedó reducida a escombros durante un ataque perpetrado por insurgentes yihadistas el 30 de abril.
Según información enviada por fuentes locales a Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), el ataque ocurrió alrededor de las 16:00 horas, cuando militantes armados irrumpieron en la parroquia de San Luis María Grignion de Montfort y comenzaron a destruirlo todo. La iglesia, las oficinas y la residencia de los misioneros fueron incendiadas, mientras que la guardería fue vandalizada. «Fue una escena de terror. Casas, infraestructura, todo destruido, y la histórica parroquia quedó reducida a escombros. Se capturó a civiles y se les obligó a presenciar y escuchar discursos de odio», escribió el obispo de Pemba, António Juliasse, en un mensaje a ACN.

La parroquia de San Luis María Grignion de Montfort fue fundada en 1946 y era un importante punto de referencia para la presencia católica en el norte de Mozambique, un país de mayoría musulmana. La comunidad recibe actualmente ayuda de misioneros cameruneses, quienes afortunadamente no estaban presentes cuando llegaron los terroristas. «Los misioneros están a salvo, pero la comunidad sigue conmocionada, incluso después de que los atacantes se retiraran al anochecer». El obispo Juliasse afirma que los cristianos locales necesitan el apoyo de la Iglesia universal. «Pedimos atención y solidaridad para las víctimas de Meza. Durante nueve años, hemos visto a los insurgentes incendiar capillas e iglesias en la diócesis de Pemba. Pero la fe del pueblo de Dios jamás será destruida; ¡se reconstruye cada día!».
El arzobispo Inácio Saure de Nampula, presidente de la Conferencia Episcopal de Mozambique, declaró a ACN que los ataques contra cristianos y lugares de culto cristianos «contrastan con nuestra cultura de convivencia pacífica entre personas de diferentes credos y nuestra experiencia de vivir en paz».

Si bien la insurgencia en Cabo Delgado se centró inicialmente en objetivos militares y estatales, en los últimos años los terroristas, que afirman pertenecer al Estado Islámico, han atacado específicamente a los cristianos. Desde noviembre de 2017, el conflicto en la provincia de Cabo Delgado ha causado al menos 6300 muertes y el desplazamiento de más de un millón de personas, afectando a poblaciones de diversas religiones y comunidades. En este contexto de violencia, según el obispo Juliasse, al menos 300 católicos han sido brutalmente asesinados en ataques selectivos, entre ellos catequistas, agentes de pastoral, fieles laicos y la religiosa italiana Sor Maria de Coppi. Al menos 118 iglesias y capillas fueron destruidas durante el levantamiento.
ACN continúa apoyando a la Iglesia en Mozambique, que atraviesa una grave crisis. Sus proyectos incluyen ayuda humanitaria, apoyo psicosocial y reconstrucción de infraestructura.
Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace.
![]()




