Carlson confesó al sacerdote que fue criado como protestante en Georgetown y veía los ritos de exorcismo como una rareza de la Iglesia latina Foto: YouTube

Las sorprendentes revelaciones de un exorcista católico en el podcast de gran audiencia de Tucker Carlson

Los demonios pueden saber lo que ocurre en otra habitación, conocer el desayuno del exorcista o revelar los pecados no confesados de los asistentes presentes en la sala: “Si alguno de nuestros asistentes tiene un pecado sin confesar, el demonio lo sabe. Y su actitud es ‘si no confiesas tu pecado, aún tengo poder sobre ti’. Por eso, al inicio de las sesiones, los demonios señalan a tal persona y revelan lo que hizo esa mañana, sin que nadie de los presentes lo hubiera sabido antes”.

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(ZENIT Noticias / Washington, 30.05.2026).- El sacerdote y exorcista Chad Ripperger desveló la actualidad de la posesión diabólica, la guerra espiritual y la influencia de los demonios en una entrevista al periodista Tucker Carlson el pasado 3 de abril de 2026, con datos precisos de teología y casos concretos.

Este sacerdote fundó la “Sociedad de la Madre Dolorosa” y la fraternidad semi-contemplativa “Sacerdotes San Pedro Damián”, dedicada exclusivamente al ministerio del exorcismo. Él ha actuado como exorcista por 20 años.

Carlson confesó al sacerdote que fue criado como protestante en Georgetown y veía los ritos de exorcismo como una rareza de la Iglesia latina hasta que leyó el Nuevo Testamento con detenimiento y descubrió un dato que el padre Ripperger confirmó: “El 23% de los Evangelios trata sobre Cristo lidiando con demonios. Y este es el motivo por el que, cuando los cristianos dicen ‘creo en Dios, pero no necesariamente en el diablo’, la respuesta es: ¿Crees en las Escrituras? Porque expulsar demonios era una de las misiones primarias de Cristo: salvarnos de ellos”.

La popularidad de la psicología a partir de mediados del siglo pasado relegó los exorcismos para explicar con razones puramente psicológicas cualquier caso de anomalía en la vida de las personas, aunque ahora se rectifica esta visión ante fenómenos que no pueden aclararse solo con la ciencia.

Un factor muy influyente del demonio en el mundo político la expresa el padre Ripperger con una analogía: “El comunismo y la psicología diabólica son idénticos. Si retiras el barniz de un individuo que es político y otro del mundo espiritual, los patrones de pensamiento son exactamente los mismos. Los demonios siempre presentan la tentación como algo maravilloso que te va a dar placer y poder… y luego te destruyen. Es exactamente lo que hace el comunismo”.

El exorcista señaló que los demonios identifican a los políticos corruptos por ser compatibles psicológicamente con el mal: “He hecho este comentario públicamente sobre ciertos políticos: se puede notar que son personas en connivencia con el diablo porque todo lo que hacen maximiza el daño en su capacidad para hacerlo. Y no muestran ningún remordimiento al mentir. Es una señal. Personas dispuestas a sacrificar a otros por la ganancia más modesta: los demonios están felices de matar a miles de no nacidos para empoderar a un político concreto”.

Hay un aspecto consolador y poco conocidos: el carácter fundamentalmente limitado de los demonios. No son omnipotentes. Están sujetos a tres barreras: su naturaleza, su voluntad fija desde la caída y, sobre todo, la autoridad absoluta de Cristo: “Como exorcista, esto me da mucha confianza. Si durante una sesión me atacan un poco, sé que Cristo sigue controlando y midiendo cuánto y qué pueden y no pueden hacer. Nada de lo que hacen puede ocurrir sin su permiso. Cristo tiene control completo sobre el espacio espiritual”.

Lo ilustró el sacerdote con un caso revelador: un demonio poseía a una mujer por la zona lumbar y le confesó, bajo presión, que Cristo mismo le había restringido a esa parte del cuerpo al entrar. “Eso me hizo comprender que Él controla todo: cuándo pueden manifestarse, cómo pueden atacar al poseído e incluso cómo pueden atacarnos a nosotros en las tentaciones ordinarias”.

El exorcista describió con precisión ciertos signos llamados preternaturales que permiten discernir una posesión diabólica, como la “morfosis” o transformación física del rostro o del cuerpo en el poseído, presente en 90% de los casos. “He atendido varios casos en que mujeres de aspecto muy femenino de repente se transformaron por completo en lo que parecía un varón. Y no soy el único en verlo: hay un grupo presente en la sesión y todos ven lo mismo. También los ojos cambian, se hiperdilatan y se vuelven muy negros. O los globos oculares desaparecen completamente hasta que sólo se ve el blanco”.

El padre Ripperger señala el signo extraordinario de hablar en idiomas. En el primer caso que atendió, el poseído hablaba en fenicio, dialecto 3.500 años extinto. O el caso del demonio al que Cristo le ordenó comunicarse únicamente en latín y corregía al sacerdote cada vez que éste cometía un error gramatical.

A ello se suma el conocimiento oculto. Los demonios pueden saber lo que ocurre en otra habitación, conocer el desayuno del exorcista o revelar los pecados no confesados de los asistentes presentes en la sala: “Si alguno de nuestros asistentes tiene un pecado sin confesar, el demonio lo sabe. Y su actitud es ‘si no confiesas tu pecado, aún tengo poder sobre ti’.

Por eso, al inicio de las sesiones, los demonios señalan a tal persona y revelan lo que hizo esa mañana, sin que nadie de los presentes lo hubiera sabido antes”.

El padre Ripperger comentó el aumento del espíritu de fornicación, de la homosexualidad en el hombre, de la homosexualidad en la mujer y sacrificio de niños patente en los abortos.

Además, indicó que algunos exorcistas han comprobado que se maldicen las copias maestras pornográficas en ritos para aumentar su efecto adictivo, para que su consumo aumente la fuerza de los demonios en los individuos: “Un exorcista colega tuvo un caso en que el demonio, una vez debilitado, confesó: ‘entré por la pornografía’. El hombre explicó que vio un video con una determinada mujer y algo se quebró en él, y desde ese momento se vio compulsivamente obligado a buscar todo lo que ella había grabado. Así es como entran.”

También explicó el sacerdote: “Le pregunté sobre la Asunción como el momento de mayor gloria de Nuestra Señora y el demonio me respondió sin rodeos: ‘No, así no funciona eso’. Le dije: ‘¿Y entonces qué fue?’ Me respondió: ‘Fue su momento de gran triunfo: había pasado por la vida sin cometer pecado y entraba al cielo triunfante’. Después admitió que, después de la pasión y muerte de Jesucristo, la Asunción fue el evento más glorioso de toda la historia”.

El padre Ripperger recomienda tres prácticas para mantenerse protegido: oración constante, ayuno y abandonar el pecado grave: “Creo que Cristo va a corregir esto, probablemente bastante pronto. Hemos llegado a un punto en que somos casi tan malos como Sodoma y Gomorra. Al menos ellos no intentaban casarse entre sí”.

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Rafael Manuel Tovar

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