Unos 90 mil en la Plazza de San Pedro. El Papa les recuerda que son “una parte preciosa de la Iglesia”, que “contribuye con las familias en su misión educativa”. Les pide “no ser una presencia decorativa” e integrarse con las parroquias en donde tienen sede
“Dejen el látigo”, dijo, que “el amor de Dios es más fuerte que cualquier terrorismo asesino”. Se dirigió a los participantes del tercer retiro internacional para sacerdotes