CIUDAD DEL VATICANO, 3 octubre 2003 (ZENIT.org-Avvenire).- El Consejo Pontificio para la Familia ha propuesto la creación de un organismo capaz de hacer un seguimiento, sugerir nuevas estrategias pastorales y ofrecer recursos culturales para el asociacionismo y el debate político en materia de familia.

La necesidad de que exista un Observatorio permanente responde, de acuerdo con el Consejo Pontificio, a la importancia de disponer de instrumentos más adecuados para acompañar a los núcleos familiares en el redescubrimiento de su identidad y ofrecerles los apoyos indispensables bajo el perfil social.

En el origen de la propuesta está el convencimiento de que la familia en Europa representa una riqueza que debe ser protegida y promovida, así como la necesidad de ofrecer una pastoral familiar más adecuada a las cambiantes y complejas necesidades que plantea la actualidad.

«El Observatorio --explica el obispo Karl Josef Romer, secretario del Consejo Pontificio para la Familia-- deberá representar sobre todo un servicio a la familia y un instrumento eficaz para la Iglesia y para la sociedad».

A esta instancia se pretende «confiar la tarea de reunir todas las informaciones útiles para la promoción del respeto de la vida y la familia», añade el prelado.

El organismo, cuya sede podría estar en el ámbito de una universidad católica europea, seguiría los movimientos apostólicos en lo relativo a la profundización teológica y pastoral, pero también podría acompañar a los políticos a fin de «informarles y formarles».

La creación del Observatorio es una de las resoluciones adoptadas por el Consejo Pontificio tras el encuentro que convocó en Roma --el pasado mes de junio-- de los presidentes europeos de las Comisiones Episcopales para la Familia y la Vida de Europa.