(ZENIT Noticias / Roma, 11.06.2026).- El tradicional árbol de Navidad en la Plaza de San Pedro será adornado este 2026 por niños enfermos que reciben tratamiento en hospitales italianos. Los niños elaborarán adornos de arcilla para las ramas y en ellos reflejarán sus deseos de vida y curación.
La Fundación Lene Thun elaborará los objetos de cerámica que se aplican como ejercicio de terapia y son promovidos en los departamentos oncológicos de hospitales pediátricos italianos.
En un comunicado de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, se acoge la iniciativa de la Fundación Lene Thun titulada «El mundo que me gustaría», siguiendo la línea de terapia que se imparte semanalmente para niños con cáncer en 36 centros sanitarios italianos desde 2006. La organización sin ánimo de lucro ha atendido 80.000 niños en estos años, cuyas familias han visto el programa como un canal de expresión que les aporta alivio y comunicación.
El proyecto se llevará a cabo con el apoyo de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, a través de la Dirección de Infraestructuras y Servicios que, este año, colocará el abeto plateado de aproximadamente 25 metros de altura, procedente del bosque de Cugno dell’Acero y donado por el municipio de Terranova di Pollino, en la provincia de Potenza, Italia.
El nacimiento será instalado en la Plaza de San Pedro por la Archidiócesis de Chieti-Vasto, la Asociación Amigos del Belén de Atessa, la Cofradía Libre de Artistas y el Centro Educativo Penitenciario Santi Pietro e Paolo de Vasto. Combinará el mensaje bíblico con las tradiciones rurales de Abruzzo en una cabaña con techo de paja que evocará las antiguas viviendas de los «pagliarelli» o «pinciare» de la región. Los vestidos de los pastores simbolizarán la fe sencilla y sincera. Una oveja negra también aparecerá en la escena, evocando al amado de la misericordia divina, la humanidad perdida, el pecador a quien Cristo viene a redimir, pues nadie está excluido de la alegría del nacimiento del Salvador.
El pesebre o belén que se instalará en el Aula Pablo VI será donado por la Fundación del Carnaval de Viareggio con un entorno marítimo de mar y pescadores. Dará especial acento a la figura de San José como guardián de la fragilidad y de la luz. Los Reyes Magos se reinterpretarán como pescadores que ofrecen regalos del mar, señal de vida comunitaria, hospitalidad y generosidad.
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