Todo listo para el primer encuentro de los jóvenes con el Papa

Interrumpe su estancia en la isla de Strawberry

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TORONTO, 25 julio 2002 (ZENIT.org).- Al cierre de esta edición, ya estaba todo listo para que tuviera lugar el encuentro entre los jóvenes y Juan Pablo II en el Parque de las Exposiciones (Exhibition Place) de Toronto, que debía comenzar a las 16:30 (hora local).

Se trata de un encuentro de fiesta, centrado sobre el tema de las Bienaventuranzas. Tras el saludo del presidente de la Conferencia Episcopal de Canadá, monseñor Jacques Berthelet, el Papa tenía previsto pronunciar un primer saludo a los jóvenes.

La fiesta continuaba después con música y testimonios. A continuación, debía tener lugar la procesión de la Cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud y, tras la lectura del Evangelio, el pontífice pronunciará su discurso en francés e inglés. En su próxima edición, Zenit ofrecerá una amplia cobertura del encuentro.

El pontífice interrumpe así por unas horas su estancia en la isla de Strawberry, en el lago Simcoe, donde pasa unos días de descanso, sus únicas vacaciones veraniegas en este año.

Al dar un paseo en barco este miércoles, según ha revelado a la prensa Joaquín Navarro-Valls, portavoz de la Santa Sede, el pontífice se encontró con un grupo de jóvenes discapacitados, que paseaban con barcas a pedales.

Los jóvenes pasan unos días en un centro cercano para minusválidos. Fueron a encontrarse con el Papa acompañados por sus educadores.

Navarro-Valls resumió así el primer día de Juan Pablo II en Canadá: «El Papa se levantó muy pronto, como de costumbre, rezó durante un buen tiempo en su capilla, celebró después la misa con su secretario, y después en un coche de golf visitó toda la isla».

«Después dio una vuelta en barco –añade–. Ha sido un momento más bien emotivo, pues se encontró con una serie de pequeños barcos en los que iban muchachos de un centro de discapacitados que se acercaron al barco del Papa con prudencia y discreción».

«El Papa les hizo un gesto y entonces se detuvieron a saludarle. Él les bendijo. Diría que Juan Pablo II está muy bien, si bien tiene muchas ganas de volver a Toronto para continuar su intenso programa con los jóvenes», concluye.

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ZENIT Staff

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