El padre Muckermann jamás acusó a la Iglesia de complicidad con el nazismo

Zenit comprueba la tergiversación difundida en la prensa

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ROMA, 21 marzo 2003 (ZENIT.org).- La noticia publicada por el diario italiano «La Repubblica», según la cual Eugenio Pacelli, futuro Pío XII, había sido acusado por un sacerdote de colaborar con el régimen Nazi, ha resultado ser falsa.

El diario, publicó el 20 de febrero pasado un artículo a toda página bajo el título «Pacelli sapeva» («Pacelli sabía»), que después fue citado por agencias y periódicos de otros países. En éste, el pontífice y la Iglesia católica eran acusados de complicidad con el régimen nazi.

Para sostener esta tesis, el diario publicó una carta presumiblemente escrita por el sacerdote jesuita Friedrich Muckermann, en la que se denunciaba presuntamente la debilidad de la Iglesia de Roma frente al régimen de Hitler.

Se afirmó que dicha carta había sido encontrada en los Archivos Secretos Vaticanos por un investigador anónimo.

La investigación que ha llevado a cabo Zenit, ha permitido constatar que el artículo contiene múltiples errores y que la carta atribuida al padre Muckermann fue directamente falseada en su traducción.

Según «La Repubblica», el sacerdote era el animador de un movimiento de resistencia llamado «Die deutsche Weg». Sin embargo, tal movimiento jamás existió. Ese era el nombre de una pequeña revista publicada por Muckermann después de que abandonara Alemania.

El autor del artículo del diario italiano afirma que Muckermann fue detenido por la Gestapo y enviado al campo de concentración de Dachau, donde habría muerto. En realidad, el padre Muckermann nunca fue arrestado, ni enviado a un campo de concentración. Murió el 2 de abril de 1946 en Montreux, Suiza.

Si bien es cierto que el 15 de noviembre de 1934 se envió una carta en alemán al entonces Secretario de Estado vaticano –el cardenal Eugenio Pacelli–, el diario italiano ha publicado una versión sesgada y manipulada de la misiva.

El documento, clasificado en el Archivo Secreto como «AA.EE.SS., Alemania, Pos. 666, fasc. 221, ff. 3-9», lleva la firma de monseñor Giovanni Panico, quien residía en calidad de Visitador Apostólico en la región del Saar (entonces bajo administración francesa).

De esta documentación se desprende que con fecha 15 de noviembre de 1934, el padre Muckermann tuvo en Saarbrücken un encuentro con monseñor Giovanni Panico, a quien entregó su nota junto a otros documentos.

De la citada documentación no se deduce en modo alguno que Muckermann pidiera a monseñor Panico que enviara su nota directamente al cardenal Pacelli.

Fue el propio monseñor Panico quien escribió el 16 de noviembre de 1934 una carta firmada por él mismo al cardenal Pacelli, transmitiendo junto a la misma algunos anexos, entre ellos, la nota de Muckermann, sin indicar que lo hacía así por petición o con el conocimiento del propio Muckermann.

El texto que el investigador anónimo entregó a «La Repubblica» y que el diario publicó en su traducción italiana tiene exactamente 552 palabras. La nota original del padre Muckermann, que se encuentra en el Archivo Secreto Vaticano, tiene 1.552 palabras.

Por lo tanto, la «concisa nota» publicada en «La Repubblica» representa poco más de un tercio del texto original de Muckermann.

Una cuidadosa comparación entre ambos textos –el abreviado publicado por «La Repubblica» y el original que se encuentra en el Archivo Secreto Vaticano– permite concluir lo siguiente:

–El artículo de «La Repubblica» no indica en su texto qué partes del texto original fueron omitidas.

— Los fragmentos voluntariamente omitidos constituyen las partes esenciales de la nota del padre Muckermann. Por ejemplo, una importante frase escrita por el sacerdote –«Todo el mundo sabe que los obispos alemanes han hecho mucho» contra Hitler– ni si quiera se cita.

— En el texto abreviado, el sentido de una frase significativa respecto al comportamiento de la Iglesia católica ha sido completamente modificado. La traducción italiana difundida por «La Repubblica» dice: «El reproche que se hace a los obispos se extiende con justicia a Roma», mientras que el original alemán dice: «El reproche que se hace a los obispos con frecuencia se extiende injustamente a Roma».

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ZENIT Staff

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