La esperanza de los cristianos en tiempos de guerra: «Cristo es nuestra paz»

Meditación del predicador del Papa en este viernes de Cuaresma

Share this Entry

CIUDAD DEL VATICANO, 21 marzo 2003 (ZENIT.org).- El predicador de la Casa Pontificia ofreció en este viernes de Cuaresma una meditación a Juan Pablo II y a sus colaboradores en la que, en pleno estruendo de la guerra en Irak, presentó la «reconciliación universal» que anuncia «Jesús, nuestra paz».

El padre capuchino Raniero Cantalamessa, meditando en la Carta a los Efesios, recordó que san Pablo habla «de enemistades destruidas, de muros de división abatidos, pero nosotros estamos obligados a leerla en un momento en el que a nuestro al rededor se escuchan los «ruidos de la guerra»».

«La enemistad parece triunfar a nivel planetario, entre los mismos aliados de antaño. –reconoció– Pero precisamente éste es un motivo más para volver a escuchar estas palabras de la carta a los Efesios: «Cristo es nuestra paz».

«Él vino a anunciar paz –recordó el fraile capuchino en la capilla «Redemptoris Mater» del Vaticano–: paz a los que están cerca y paz a los que están lejos. Son palabras que hemos escuchado resonar hasta el final, en estos días, en los labios del vicario de Cristo».

El predicador de la Casa Pontificia consideró que esta Palabra de Dios constituye precisamente el secreto cristiano «mantener viva nuestra esperanza».

El padre Cantalamessa ayudará al Papa y a sus colaboradores a prepararse espiritualmente para la celebración litúrgica de la pasión, muerte y resurrección de Cristo con meditaciones pronunciadas en los viernes de Cuaresma.

El tema general de las reflexiones (las próximas meditaciones tendrán lugar el 28 de marzo, el 4 y el 11 de abril) es «Cristo ha amado la Iglesia. Una reflexión sobre el misterio de la Iglesia».

Share this Entry

ZENIT Staff

Apoye a ZENIT

Si este artículo le ha gustado puede apoyar a ZENIT con una donación

console.log("Prueba")