Profundas raíces cristianas de la archidiócesis española anfitriona del Papa: Valencia

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Donde ya ha arrancado el V Encuentro Mundial de las Familias

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CIUDAD DEL VATICANO/VALENCIA, lunes, 3 julio 2006 (ZENIT.org).- Una archidiócesis de la que se perciben indicios ciertos de una comunidad cristiana en el siglo IV: así es Valencia, la sede española del V Encuentro Mundial de las Familias que acogerá a Benedicto XVI el próximo 8 y 9 de julio.

Según la reseña histórica que ofrece la archidiócesis de Valencia (www.archivalencia.org), cuando es martirizado en Valencia San Vicente Mártir, el 22 de enero del año 304 ó 305, siendo diácono de San Valero, obispo de Zaragoza, existía una comunidad cristiana.

Por su parte, la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice enmarcó el jueves el primer viaje apostólico de Benedicto XVI a España trazando con detalle los rasgos históricos y cristianos de Valencia, ciudad fundada en el año 138 a.C.

Recuerda la nota –que firma el arzobispo Piero Marini, maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias– que el martirio de Vicente, durante la persecución de Diocleciano, fue tan admirable que fue conocido y celebrado en toda la cristiandad.

De hecho, «los himnos de Aurelio Prudencio, las homilías de san Agustín y los relatos de la pasión de san Vicente hicieron de éste uno de los mártires más populares de la Iglesia latina», subraya.

«Al final de ese siglo, o en el siguiente, debió instalarse la jerarquía eclesiástica, dependiente originariamente del metropolitano de Tarragona», apunta la archidiócesis valenciana.

Justiniano (527-548), primer obispo cuyo nombre se conoce, en el año 546 firmó en segundo lugar en el primer Concilio Valentino, de la escindida provincia eclesiástica Cartaginense, con su capital Cartagena, a la que entonces pertenecía Valencia. En el año 610 la mencionada Valencia se reunificó con la occidental, bajo la nueva capitalidad de Toledo.

La jerarquía eclesiástica, durante la época mozárabe, subsistió en Valencia hasta mediados del siglo XII por lo menos, si bien en el siglo XIII se daba por extinguida, aunque permanecieron varios núcleos cristianos en la ciudad y algunas poblaciones –prosiguen los datos históricos de esta circunscripción eclesiástica.

«Durante los siglos XIII-XV la Iglesia en Valencia mantuvo una constante actividad evangelizadora hacia los no creyentes al tiempo que se potenciaba la fe de los cristianos –apunta la Oficina de Celebraciones Litúrgicas pontificia–. En la época convulsa por epidemias y guerras, del paso del siglo XIV al XV, brilló en Valencia, en España y en Europa occidental la misión evangelizadora y de paz del dominico san Vicente Ferrer (Valencia 1350 – Vannes, Bretaña, 1419)».

Fue además en Valencia donde se creó, en siglo XV, el primer hospital europeo para acoger enfermos mentales, bajo el patronazgo de Santa María «dels sants Innocents i Desamparats», cuya imagen, la Virgen de los Desamparados, es el centro principal de la devoción a la Madre de Dios en Valencia.

En el mismo siglo, en 1437, el rey Alfonso V el Magnánimo entregó a la catedral de Valencia el relicario de la Corona de Aragón, entre cuyos tesoros destaca el Santo Cáliz de la última Cena del Señor, que había sido conservado en el monasterio de San Juan de la Peña (Huesca) hasta 1399.

Tal reliquia se custodia actualmente en la catedral de Valencia, en la capilla del Santo Cáliz. El próximo sábado, Benedicto XVI tendrá oportunidad de venerar y besar esta reliquia de la última Cena del Señor, confirma este lunes la agencia archidiocesana «Avan».

Valencia fue erigida diócesis el 10 de octubre de 1238, y elevada a sede arzobispal el 9 de julio de 1492.

«El siglo XV fue un verdadero «siglo de oro» para Valencia, especialmente bajo los reinados de Alfonso V el Magnánimo, y de los Reyes Católicos, Fernando e Isabel –destaca la nota del arzobispo Marini–. Se concluyeron la catedral gótica de Valencia y la torre del «micalet»; se edificaron iglesias y monasterios»; el siglo «culminó con la creación de la universidad de Valencia por el Papa Alejandro VI» en 1501.

También en esta época «Roma y Valencia están íntimamente relacionadas» por la familia Borja, de origen aragonés establecida en Xátiva, de la que procede Alfonso de Borja, obispo de Valencia y cardenal, que fue elegido Papa con el nombre de Calixto III en 1455. Su sobrino Rodrigo de Borja fue su sucesor en la sede valentina y ocupó la sede de Pedro en Roma desde 1492, con el nombre de Alejandro VI.

Ya en el siglo XVI, otro Borja valenciano, san Francisco de Borja (+ 1572), fue el segundo sucesor de san Ignacio de Loyola como General de la Compañía de Jesús.

También en Valencia, aún antes de las normas del Concilio de Trento, había comenzado la verdadera reforma con la llegada del arzobispo santo Tomás de Villanueva (+ 1555), «religioso agustino, modelo de austeridad y caridad, el cual inició la reforma del clero y del pueblo», apunta la Oficina de Celebraciones Litúrgicas de la Santa Sede.

Ésta resalta de Valencia, del siglo XIX, la actividad de nuevas congregaciones religiosas de carácter social y educativo, y el hecho de que en el siglo XX la persecución religiosa (1931-1939) llevara al martirio a numerosos sacerdotes, religiosos y seglares del lugar, beatificados por el Siervo de Dios, el Papa Juan Pablo II, el 11 de marzo de 2001.

Es la promoción de la pastoral familiar sobre una base doctrinal firme lo que llevó también a la creación, en Valencia, de una sección del Pontificio Instituto Juan Pablo II para la familia en 1994.

«Esta continua defensa de la familia y de la vida y la riqueza de actividades que se desarrollan ha sido una de las causas que han motivado la elección de Valencia por Juan Pablo II para acoger el V Encuentro Mundial de las Familias, y así se espera que esta asamblea de toda la Iglesia en torno al Papa Benedicto XVI sea, para quienes acudan a ella y para toda la Iglesia, un momento de gracia y un nuevo impulso para seguir la obra de Jesucristo en el mundo», concluye el arzobispo Marini.

Monseñor Agustín García-Gasco y Vicente es el actual arzobispo de Valencia.

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ZENIT Staff

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