El Seminario «Buen Jesús» de Aparecida, dispuesto para recibir al Papa

El edificio histórico ha sido reestructurado para acoger a Benedicto XVI

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APARECIDA, miércoles, 4 abril 2007 (ZENIT.org).- Gran conocedor de las riquezas arquitectónicas y artísticas que la iglesia ha dado a la humanidad, Benedicto XVI llevará en su memoria, tras su viaje a Brasil, no sólo otra imagen de un bello edificio en el que se alojará, sino también los esfuerzos realizados para acoger al sucesor de Pedro en América Latina.

Símbolo de la arquitectura de la región del Valle del Paraíba, el seminario «Buen Jesús», situado en el centro de Aparecida (a 170 kilómetros de Sao Paulo, en el sudeste del país), ha sido reestructurado para recuperar el puesto destacado para el que fué creado.

En 1894, cuando se puso la primera piedra del «Buen Jesús», el proyecto del octavo obispo de Sao Paulo, monseñor Lino Deodato Rodrigues de Carvalho, miraba a crear el Seminario Central de las diócesis del sur de Brasil.

Desde entonces, tras varias fases de construcción de los cerca de 13.000 metros cuadrados de superficie del edificio (el terreno es de casi cien mil metros cuadrados), el palacio, de estilo neoclásico, ha servido para varias funciones en la Iglesia, hasta convertirse oficialmente en el Seminario Mayor de la Arquidiócesis de Aparecida.

En el edificio de cuatro pisos se dan en estos días los últimos toques de la primera fase del proyecto de reestructuración, cuyas obras afectan los pisos bajo y primero. En el edificio trabajan cerca de cien obreros.

El arzobispo de Aparecida, monseñor Raymundo Damasceno de Assis, recibió a la prensa el pasado 30 de marzo para mostrar con alegría el resultado de los esfuerzos de muchas personas que se han implicado en la idea de recuperar la belleza del «Buen Jesús» y acoger allí a Benedicto XVI en mayo.

«Desde el principio, pensamos que el lugar más adecuado para recibir al Santo Padre y su séquito era el Seminario de la Diócesis, porque para nosotros el Seminario es el corazón de la Iglesia local, dado que allí se forman los futuros pastores del pueblo de Dios», dijo monseñor Damasceno a Zenit.

Con el anuncio en octubre de 2005 de que el Papa había elegido el Santuario de Aparecida como sede de la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y del Caribe, y que el mismo pontífice la inauguraría, la necesidad de una reestructuración se hizo más urgente.

Las obras incluían, entre otras cosas, la sustitución de la parte hidráulica, eléctrica, la impermeabilización, la nueva división interna de los espacios, la construcción de ascensores, la limpieza completa del exterior del edificio y la pintura.

Entonces monseñor Damasceno inició una serie de reuniones y contactos con organismos de ayuda internacional, empresarios brasileños y los mismos fieles para recolectar los cerca de 3,5 millones de reales (1,7 millones de dólares), en dinero o en material, para realizar el proyecto.

A través de contactos con la FIESP (Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo), 35 empresas de entidad decidieron contribuir para hacer posible la reestructuración del edificio histórico.

Recordando y dando las gracias a las muchas personas que han dado su propia ayuda, el arzobispo afirmó que los recursos invertidos servirán al futuro de la Iglesia local de Aparecida.

«Allí tendremos la Administración de la Arquidiócesis, la formación de nuestros futuros presbíteros, un centro de formación para nuestros laicos y nuestras laicas. Será un punto de encuentro para la oración y el recogimiento, para conferencias, será también un centro cultural y religioso, con una biblioteca abierta a la comunidad», afirmó.

Además de Benedicto XVI, se alojará en el «Buen Jesús» un séquito de cerca de 30 personas que acompañarán al pontífice.

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ZENIT Staff

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