CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 29 abril 2007 (ZENIT.org).- Caritas Internationalis, la confederación mundial de organizaciones católicas de ayuda, ha solicitado a los líderes de las ocho naciones más ricas del planeta que cumplan con sus compromisos de combatir la pobreza.

Miembros de Caritas procedentes de todas las partes del mundo se encontrarán en Roma, del 3 al 9 de junio, para asistir a la 18 Asamblea General. Casi al mismo tiempo, los líderes del grupo de los siete países más industrializados y Rusia (G8), se reunirán en Heiligendamm, Alemania, del 6 al 8 de junio.

Entre los oradores principales en la cumbre de Caritas figuran Wangari Maathai, premio Nobel de la Paz 2004, y el cardenal Renato Martino, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz.

Hace dos años, en la Cumbre del G8 de Gleneagles, Escocia, los líderes del G8 se comprometieron a aumentar la ayuda y facilitar 50.000 millones de dólares adicionales en asistencia financiera a los países en desarrollo para 2010. Sin embargo, las cifras de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos muestran que la ayuda se redujo en un 5% en 2006, la primera disminución en un decenio.

El secretario general de Caritas Internationalis, Duncan MacLaren, declaró que «los líderes del G8 deben cumplir con sus promesas de ayuda. Actualmente se observa un retroceso respecto a los compromisos hechos en la cumbre del G8 de Gleneagles. Caritas desea que los países del G8 cumplan sus promesas de aumentar la ayuda hasta el 0,7% de los ingresos nacionales y de garantizar que la ayuda se utilice eficazmente para poner fina la pobreza. Millones de pobres sufrirán las consecuencias de esta promesas incumplidas».

«La Asamblea General de Caritas General y el G8 serán más que el relato de dos cumbres: serán el relato de dos mundos. Por un lado, los líderes representantes de los intereses de los países más ricos del mundo, cuyos PIB combinados ascienden a más de 30 billones de dólares estadounidenses; por el otro, los representantes de la sociedad civil que trabajan para los 3.000 millones de personas que viven con menos de un dólar al día en el mundo», añadió

La Asamblea General de Caritas también se ocupará del modo en que los conflictos amenazan con deshacer los progresos del desarrollo. Basándose en las campañas de incidencia en Colombia, Uganda, Sri Lanka y otras partes del mundo, así como en los informes de muchos de los delegados que fueron testigos oculares de los hechos, Caritas examinará cómo puede promover la paz a través de su labor. Se prestará una atención especial al conflicto en Oriente Medio.

Los miembros de Caritas aprovecharán la Asamblea General para examinar la labor realizada en los últimos cuatro años y trazar un plan audaz para los siguientes cuatro. Además, durante la Asamblea General, un nuevo Presidente, así como un Secretario General y un Tesorero serán elegidos para ayudar a administrar las operaciones mundiales de la Confederación en Roma.

Los delegados examinarán los desafíos que supone responder juntos a las numerosas v crecientes emergencias humanitarias, los retos que plantea el desarrollo humano y la manera de reforzar la voz de la red en materia de incidencia.

Caritas Internationalis es una confederación de 162 organizaciones humanitarias y de desarrollo católicas que trabajan en 200 países y colaboran de manera integrada para formar la segunda red de organismos de ayuda más importante del mundo, que representa a miles de millones de católicos que trabajan en nombre de los pobres.