El mensaje central del pontificado de Benedicto XVI: «Dios es amor»

Según el padre Ladaria, secretario de la Comisión Teológica Internacional

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ROMA, martes, 17 abril 2007 (ZENIT.org).- Es el amor el concepto clave del pontificado de Benedicto XVI. Así lo considera el padre Luis Ladaria, SI, secretario general de la Comisión Teológica Internacional.

El profesor de la Universidad Pontificia Gregoriana abordó este lunes el tema de la teología de este Papa siguiendo el hilo conductor de su primera encíclica, en el primer acto del ciclo de conferencias en homenaje a Benedicto XVI que ha convocado la embajada de España ante la Santa Sede.

En el acto también intervino el cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid, y y profesor de la Pontificia Universidad Salesiana José Luis Moral de la Parte.

El padre Ladaria explicó que «el cristianismo pone en su centro el amor el amor de que Dios nos colma y que debemos comunicar porque ahora el amor al prójimo no es sólo un mandamiento, sino la respuesta al amor».

«Nos recuerda el Papa –explicó– que el Nuevo Testamento, entre los términos griegos usados para hablar del amor, ha privilegiado el de “ágape” sin olvidar la “filía”. Y de ahí viene la cuestión de si no ha destruido o ha envenenado el “eros”, que sería lo más grande y lo más bello de la existencia humana».

«El Papa niega que esto sea vedad», puntualizó el padre Ladaria, mallorquín: «Señala simplemente que este “eros” necesita de purificación y de ascesis ara ser verdaderamente humano».

«El amor es éxtasis, pero no en el sentido de arrebato momentáneo, sino camino de un salir de sí mismo hacia la liberación y la entrega de sí y precisamente de este modo al descubrimiento de Dios», recordó a propósito de la «Deus Caritas Est».

Este teólogo resaltó cómo «a la imagen del Dios monoteísta corresponde el matrimonio monógamo. El matrimonio fundado en un amor exclusivo y definitivo se convierte en icono de la relación de Dios con su pueblo».

El padre Ladaria subrayó que «la verdad del amor se contempla en la cruz, en el costado abierto de Cristo, a partir de ahí se define lo que es el amor».

Este amor tiene lógicamente una relación con la Eucaristía, explicó: «El acto de entrega ha sido perpetuado en la eucaristía, que nos adentra en el acto oblativo de Jesús y nos implica en la dinámica de su entrega».

«Una eucaristía que no comporte un ejercicio práctico del amor es fragmentaria en sí misma –advirtió–. Viceversa, el mandamiento del amor es posible sólo porque no es una mera exigencia: el amor puede ser ‘mandado’ porque antes es dado».

En cuanto a la teología y su relación con el amor, el padre Ladaria recordó que «Benedicto XVI nos puede ayudar a interpretar su teología, movida por el deseo de conocer a aquel a quien se ama y del deseo de que no sea la palabra humana, sino la palabra de Dios la que resuene en el mundo».

La Comisión Teológica Internacional, creada en 1969 por el Papa Pablo VI, tiene por función ofrecer su asistencia a la Santa Sede y especialmente a la Congregación para la Doctrina de la Fe.

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ZENIT Staff

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