TIZO-OUZOU, viernes 29 de enero de 2010 (ZENIT.org).- Los obispos católicos de Argelia han expresado su “gran pena” por el saqueo de un lugar de culto protestante en la ciudad argelina de Tizi-Ouzou, así como su esperanza en un camino de “buena convivencia” y de “respeto”.

Durante un encuentro reciente en Argel, celebrado el 24 y el 25 de enero, los obispos “han compartido su gran pena al conocer el saqueo y el incendio de un lugar de culto de la comunidad protestante Tafat, en Tizi-Ouzou”, indica un comunicado en francés del 25 de enero.

“Dispersos, y algunos ausentes del país, en el momento de los hechos, los obispos se han tomado tiempo, en esta ocasión, para analizar juntos la preocupante situación que viven algunos cristianos argelinos”, añaden los prelados.

En el texto, se muestran “muy preocupados por los obstáculos puestos, aquí y allá, a la práctica del culto cristiano” y “profundamente entristecidos”.

No ocultan “su indignación ante la profanación de signos cristianos, de la misma manera que se indignan cuando se enteran de que se profanan signos de la religión musulmana en algún país del mundo”.

Los obispos de Argelia expresan “su compasión y sus sentimientos de fraternidad hacia sus hermanos y hermanas que han sido agredidos en su vida religiosa”.

Al mismo tiempo, indican que “siguen confiando” y “continúan esperando en que se pueda continuar en el camino de la buena convivencia y el respeto profundo entre todos”.

“Nuestro Dios nos invita a todos al amor fraterno por el bien de nuestro pueblo de Argelia”, concluye el comunicado.

El texto está firmado por el arzobispo de Argel, monseñor Ghaleb Bader, y los obispos de Orán, Laghouat-Ghardia y Constantine-Hipona, monseñores Alphonse Georger, Claude Rault y Paul Desfarges, respectivamente.