La experiencia de Dios y la vida sacramental ayudan a liberar a las personas del demonio

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Segunda parte de la entrevista con la hermana María Blanca Lacambra SV

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Por José Antonio Varela Vidal

ROMA, miércoles 6 junio 2012 (ZENIT.org).- Días atrás, mientras celebraba su 85 cumpleaños, el papa Benedicto XVI aseguró que “el mal quiere dominar en el mundo y es necesario luchar contra el mal”. A fin de conocer más sobre el exorcismo, las posesiones diábolicas y la acción “encubierta” del diablo en el mundo, ZENIT presenta a sus lectores la segunda parte de la entrevista a la hermana María Blanca Lacambra*, religiosa española de las Siervas de la Verdad, quien fue llamada por el arzobispo de San Juan en Puerto Rico para que apoye al sacerdote exorcista de dicha archidiócesis, más que con la oración y el ayuno…

Vemos que se habla mucho hoy sobre el exorcismo y la demonología, e incluso usted ha venido hasta Roma para participar en un curso al respecto, ¿no?

–Hna. Lacambra: Yo estoy interesada en este tema porque participo del grupo del ministerio de liberación y exorcismo de la archidiócesis de San Juan en Puerto Rico. Hemos venido casi todos los miembros del grupo a un curso en Roma, porque consideramos que mientras más aprendamos, más podremos luchar contra las fuerzas del maligno. El curso nos está abriendo los ojos y veo que estamos en consonancia con lo que están diciendo, lo que me da mucha alegría. Nosotros ayudamos con la oración y el ayuno a nuestro exorcista, el padre Ricardo, pero el que realmente trabaja es él como exorcista.

Esto no se ve implementado en todas las diócesis del mundo…

–Hna. Lacambra: Considero que tendría que haber este ministerio en todas las diócesis porque hay muchas personas que están aplastadas por este mal espiritual, y no hay personas idóneas y preparadas para ayudarlas. Hago aquí hago una exhortación a los señores obispos, para que abran los ojos y vean el deterioro espiritual de muchos que se consideran católicos, pero que están embaucados por un fanatismo religioso y esotérico que los conduce a muchas cosas indeseables… Cristo debe reinar en nuestros corazones, en nuestros pueblos y en el mundo entero, y esto se hará cuando hagamos todo lo posible por erradicar la fuerza del maligno.

¿Cuales son la señales evidentes de una posesión?

–Hna. Lacambra: Hay muchas señales parecidas a las de los enfermos mentales. Hay psiquiatras a quienes les mandamos personas, porque vemos que están en depresión, tienen alucinaciones ó presentan otros síntomas raros. Pero cuando estos profesionales muy dignos por supuesto, ven que no es de su especialidad, nos los mandan a nosotros y se los presentamos al padre Ricardo. Hay que trabajar mucho con las personas aquejadas de este mal pero las experiencias con Dios, la asiduidad en la vida sacramental y la devoción a María nuestra Madre, son factores que se tienen muy en cuenta en cuanto a la liberación de las personas.

¿Qué otras evidencias se pueden distinguir?

–Hna. Lacambra: Es curioso ver cómo personas que quieren estar cerca de Dios, y recibir los sacramentos, sienten unas fuerzas internas negativas tan grandes que les impiden hacerlo, y en el momento más inoportuno aparece la señal del demonio en él o en ella. Hay mucha contaminación a nuestro alrededor; el ocultismo es uno de los factores más importantes y no nos damos cuenta que los horóscopos, y sobre todo la Nueva Era, el espiritismo y la santería, están debilitando a la persona de tal forma que la está separando de la Verdad.

Pareciera que el diablo está muy activo en el mundo…

–Hna. Lacambra: Muy activo, más de lo que creemos.

*La primera parte de la entrevista a la hermana Lacambra sobre temas de sexualidad humana puede leerse en: www.zenit.org/article-42376?l=spanish

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ZENIT Staff

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