(ZENIT Noticias / Ciudad del Vaticano, 03.05.2026).- Por la mañana del sábado 2 de mayo, el Papa León XIV recibió en audiencia a miembros de la «Papal Foundation» en su peregrinación anual a Roma. La misión de la Fundación Papal es servir al Santo Padre y a la Iglesia Católica Romana. Lo hacen reuniéndonos en una colaboración corporal y cooperativa de laicos, clérigos y jerarquía dentro de la Iglesia, dando testimonio unos de otros de nuestra fe y fortaleciéndonos con el testimonio del Santo Padre. Aportan su fe, energía y sus recursos financieros para atender las necesidades de la Iglesia que son de particular importancia para el Papa, siempre con el compromiso de caminar en unión con el Santo Padre y el Magisterio de la Iglesia. Ofrecemos a continuación la traducción al castellano de las palabras de León XIV.
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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
La paz sea con vosotros.

Excelencias, Queridos hermanos y hermanas:
Os doy una cordial bienvenida a todos, especialmente a los miembros, al consejo de administración y a los administradores de la Papal Foundation, y les ofrezco mis fervientes buenos deseos por su peregrinación a Roma. Aunque esta es la primera ocasión en que nos encontramos desde que fui llamado a asumir el papel de Obispo de Roma y Papa, ya conocía vuestro trabajo, especialmente durante los años de mi servicio como Obispo de Chiclayo, donde pude ver personalmente el impacto positivo de las donaciones de la Fundación, ya que tanto la diócesis como una comunidad religiosa tuvieron la bendición de recibir ayuda para diversos proyectos gracias a vuestra generosidad. En este primer año apenas de mi pontificado, me ha resultado edificante constatar el alcance global de la Fundación. Estoy, pues, profundamente agradecido por vuestro compromiso constante de asistir al Sucesor de Pedro en su misión de atender las necesidades de la Iglesia universal. A este respecto, me alegró saber que el número de miembros de la Fundación sigue creciendo cada año y que habéis manifestado vuestra disposición a aumentar el apoyo ofrecido, así como a encontrar nuevas formas de ayudar.
Vuestra visita tiene lugar durante el tiempo pascual, un tiempo centrado en la misión y en la paz. Tras la Resurrección, Jesús encomendó a los apóstoles la tarea de ser sus mensajeros, prometiendo acompañarlos en su labor y prometiendo estar con ellos siempre (cf. Mc 16, 20; Mt 28, 20). El Papa y los obispos, como sucesores de los apóstoles, continúan este compromiso a través de la predicación y las obras de evangelización. Pero todos los miembros de la Iglesia, en virtud de su Bautismo, comparten la responsabilidad de proclamar el Evangelio hoy mediante las palabras y también mediante las obras de caridad. Como escribió Santiago a la comunidad cristiana de los orígenes, la fe sin obras está muerta y no tiene el poder de salvar (cf. Sant 2, 17), y los Evangelios nos enseñan que el Señor espera de sus discípulos que atiendan las necesidades de los más pobres y vulnerables (cf. Mt 25, 31-46).

Financiando proyectos, asistencia humanitaria y becas para personas de todo el mundo, la Papal Foundation participa en la constante misión evangelizadora de la Iglesia. Vuestra generosidad ha permitido que innumerables personas experimenten de manera concreta la bondad y la ternura de Dios en sus comunidades.
También muchos sacerdotes y hombres y mujeres consagrados han podido recibir una educación superior en las Universidades Pontificias de Roma que de otro modo les habría resultado imposible, siendo así formados para ser futuros líderes en la Iglesia. Probablemente nunca llegaréis a conocer a todos los que se han beneficiado de vuestra bondad, por eso expreso en su nombre un profundo agradecimiento.
Uno de quienes han recibido una beca vuestra, sin embargo, está sentado a mi lado [N. del R.: monseñor Edgard Iván Rimaycuna Inga, secretario particular del Santo Padre] y estoy seguro de que estará encantado de deciros «gracias».

El domingo de Pascua, el Señor resucitado saludó a sus apóstoles diciendo: «¡La paz esté con vosotros!» (Jn 20, 19), y también hoy Cristo desea que sus discípulos sean instrumentos de paz. Además de promover la misión evangelizadora de la Iglesia, el compromiso de la Fundación contribuye también a favorecer la paz a nivel regional y local. San Pablo VI escribió que el nuevo nombre de la paz es el desarrollo (cf. Carta encíclica Populorum progressio, n. 87). Con ello quería decir que la verdadera armonía no es simplemente la ausencia de conflicto, sino que nace de la promoción de un auténtico desarrollo humano integral (cf. Ibíd., n. 76). Promover el progreso auténtico a través de iniciativas concretas como las que apoya la Fundación es un medio seguro para fomentar la concordia entre comunidades e individuos.
Queridos hermanos y hermanas, con estos sentimientos os doy las gracias por vuestra presencia aquí hoy, así como por todo lo que hacéis para promover la loable misión de la Papal Foundation. Os pido vuestras oraciones constantes por mi ministerio como Sucesor de san Pedro y por las necesidades de la Iglesia. Al encomendaros a vosotros y a vuestros seres queridos a la amorosa intercesión de María, Madre de la Iglesia, os imparto con gusto mi Bendición Apostólica como prenda de alegría en Cristo nuestro Señor resucitado.
Gracias.
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