Carta pastoral del arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro Sierra. ‘¡Qué tarea más apasionante mostrar cómo Dios nos ama de un modo obstinado y nos envuelve con su inagotable ternura!’
«El desprecio fue llave de libertad para esta santa tan maltratada por la naturaleza y por su propia familia. Las flaquezas de los suyos envolvieron gran parte de su vida, aunque para ella fueron un pedestal que le procuró la gloria»