China pide a religiosos católicos abrir un hospital para enfermos terminales

Los hermanos de San Juan de Dios llegan a la provincia de Jinin

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ROMA, 4 noviembre 2001 (ZENIT.org).- Apenas una semana después del histórico mensaje de Juan Pablo II al pueblo chino, con ocasión del cuarto centenario de la llegada del jesuita Matteo Ricci a Pekín, un misionero católico hará su entrada en la República Popular China.

Se trata del hermano Thadu Kang, religioso coreano de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Se le ha confiado la tarea de poner en marcha un centro para la asistencia a enfermos terminales de cáncer, los más necesitados de la provincia de Jinin.

Según las autoridades sanitarias locales que han presentado la invitación a los hermanos de San Juan de Dios, cada año tres mil personas se enferman de cáncer en la ciudad de Yanji y mil de ellas son pobres, sin medios para recibir ningún tratamiento.

En diciembre, a Thadu Kang se le unirá el hermano Brendan Flahive, irlandés, y al inicio de 2002 otros tres religiosos, un coreano y dos vietnamitas, encargados de la formación del personal chino.

La petición llega tras un encuentro que tuvo lugar hace dos años, cuando por primera vez se pusieron en contacto el hermano Brendan Flahive, enfermero especializado en cuidados paliativos para los enfermos de cáncer, y las autoridades sanitarias de nueve hospitales de la provincia de Jinin, entre ellos el centro de oncología de Yanji.

Representantes sanitarios chinos visitaron el centro para enfermos terminales de cáncer de los hermanos de San Juan de Dios en la ciudad coreana de Kwangju y quedaron tan admirados que pidieron a los religiosos abrir uno igual en China.

Tras dos años de preparativos el proyecto está a punto de ponerse en marcha. En Yanji, los hermanos no podrán realizar actividades religiosas públicas pero podrán rezar en su comunidad religiosa y por los enfermos, junto a ellos y su familiares, a condición de que éstos presenten una petición explícita.

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ZENIT Staff

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