Palabras de entrega a Juan Pablo II de «El compromiso»

CASTEL GANDOLFO, lunes, 6 septiembre 2004 (ZENIT.org).- Publicamos las palabras que le dirigió a Juan Pablo II Elisabetta Fiorani, joven de la Acción Católica Italiana, en representación de cuarenta jóvenes europeos al entregarle el 2 de septiembre «El compromiso», carta de los jóvenes cristianos de Europa, redactada en la Peregrinación Europea de Jóvenes redactada el 7 de agosto en Santiago de Compostela.

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Santo Padre,
Somos una representación de jóvenes europeos. Hemos pensado, escrito y ahora le entregamos este mensaje de los jóvenes cristianos de Europa.

Se trata de un breve acto de compromiso que expresa nuestro sentir, ideal y concreto, de ciudadanos y creyentes de la comunidad europea.

Nos hemos preguntado sobre algunos retos que afectan a nuestro continente: desde el diálogo intercultural a la paz y al desarrollo, desde la familia a la ciudadanía, de la formación al trabajo.
Son temas que nos interpelan personalmente y que requieren nuestra inteligencia y pasión. Por esto hemos decidido afrontarlos y leerlos a través de la clave interpretativa de la esperanza, como usted indicó en la exhortación apostólica «Ecclesia in Europa», y como en 1995 pidió que hicieran los jóvenes reunidos en Loreto con ocasión del encuentro «Eur-hope».

En estos diez años hemos buscado recoger esta invitación a «construir una Europa de la Esperanza». Ha crecido nuestra conciencia de ciudadanos europeos, hemos soñado una Europa de Esperanza que ahora estamos recorriendo realmente.

En agosto hemos estado en Santiago de Compostela, en España, en la peregrinación de los jóvenes europeos, y hemos escrito este mensaje; vamos a ir a Loreto, donde lo presentaremos a los participantes en el encuentro nacional de la Acción Católica Italiana; nos ponemos en camino hacia la Jornada Mundial de la Juventud de Colonia, en Alemania. Allí compartiremos este mensaje con todos los jóvenes del mundo. Pedimos su santa bendición de Padre.

Mirar a Europa con esperanza significa mirar al mundo entero con esperanza, respondiendo a la llamada de Cristo con el mismo entusiasmo del apóstol Santiago: ¡PODEMOS!

[Traducción del original italiano realizada por Veritas Veritas]

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ZENIT Staff

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