CIUDAD DEL VATICANO, martes 30 de junio de 2009 (ZENIT.org).- “Caritas in veritate” (“El amor en la verdad”): Benedicto XVI ha confirmado el título de su tercera encíclica y ha anunciado su “próxima” publicación.

La encíclica social contiene una reflexión sobre las condiciones de un “desarrollo integral” y un “progreso sostenible”, explicó después de rezar el Ángelus este lunes en la plaza de San Pedro del Vaticano.

Se puede hablar de una encíclica “comprometida” porque el Papa se refiere al compromiso de los bautizados en estas áreas.

El presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, el cardenal Renato Raffaele Martino, podría presentar la encíclica el 6 o el 7 de julio.

Se trata de una fecha estratégica, previa al encuentro internacional del G8, que se celebrará del 8 al 10 de julio bajo presidencia italiana en L’Aquila, la ciudad devastada por el terremoto del pasado 6 de abril.

“Se acerca la publicación de mi tercera encíclica, que lleva por título “Caritas in veritate”, anunció el Papa en italiano.

Benedicto XVI destacó que la encíclica vuelve “a los temas sociales contenidos en la “Populorum progressio”, escrita por el Siervo de Dios Pablo VI en 1967”.

“Este documento -que lleva la fecha precisamente de hoy, 29 de junio, solemnidad de los santos Apóstoles Pedro y Pablo- se propone profundizar en algunos aspectos del desarrollo integral de nuestra época, a la luz de la caridad en la verdad”, explicó.

Y prosiguió: “Confío a vuestra oración esta nueva contribución que la Iglesia ofrece a la humanidad en su compromiso por un progreso sostenible, en el respeto pleno de la dignidad humana y de las exigencias reales de todos”.

En los últimos días, de hecho, Benedicto XVI ha abordado en diversas ocasiones este tema de la “caridad en la verdad” y viceversa.

Por ejemplo, en las Vísperas de este domingo por la tarde, destacó la dinámica relación entre corazón y razón.

“Necesitamos una razón clara para que el corazón pueda aprender a actuar según la verdad en la caridad”, señaló.

La encíclica propone una antropología recordando las exigencias de respeto a la dignidad humana, del hombre y de la mujer.

Benedicto firmó, pues, este lunes 29 de junio, su tercera encíclica después de la primera sobre la caridad evangélica, "Deus caritas est", publicada en 2005, y la segunda sobre la esperanza cristiana, "Spe salvi", publicada en 2007.

Se trata de la primera encíclica social de su pontificado, que se publica 18 años después de la última encíclica social de Juan Pablo II, “Centesimus annus”, de 1991, publicada, como indica el título, un siglo después de la encíclica de León XIII “Rerum Novarum”.

Pero Benedicto XVI se refirió a “Populorum progressio” y retomó, en su alocución del Ángelus, el concepto de “progreso” humano auténtico del que habló el domingo a propósito de San Pablo.

Ya en noviembre de 2007, Benedicto XVI pidió un “nuevo orden mundial” para eliminar la pobreza.

Fue en ocasión de un congreso promovido por el Consejo Pontificio Justicia y Paz con motivo del 40 aniversario de la encíclica de Pablo VI “Populorum progressio”.

En varias ocasiones, el Papa ha denunciado el escándalo del hambre en el mundo (que afecta a mil millones de personas) y ha destacado que el capitalismo y la distribución equitativa de la riqueza no son “contradictorios”.

También ha advertido que la búsqueda de beneficios no debe realizarse “sin control”.

Los temas abordados en la encíclica afectan a la globalización, la preservación del medio ambiente, el desarrollo sostenible y la financiación sostenible.

También trata las implicaciones económicas y sociales de un examen de conciencia para volver a una ética de las finanzas y de la economía al servicio de la persona humana según una antropología respetuosa con la identidad del hombre y la mujer.

La publicación de la encíclica ha sido aplazada varias veces porque la crisis implicaba una reflexión profunda de esta nueva realidad y por razones de traducción.

El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone ha indicado que “el Papa no quiere repetir los puntos comunes de la doctrina social de la Iglesia sino aportar algunos elementos originales conforme a los desafíos de la época”.