NUEVA ORLEANS, jueves 20 de agosto de 2009 (ZENIT.org).- El 75% de los varones religiosos y poco más del 90% de las mujeres religiosas en los Estados Unidos tienen 60 años o más, señala un informe del Centro de Investigación Aplicada al Apostolado (CARA), con sede en la Universidad de Georgetown, para la Conferencia Nacional de Vocaciones Religiosas (NRVC).

El informe indica que numerosos jóvenes no han tenido ningún contacto directo con sacerdotes y religiosas y, por ello, manifiestan poco interés por la vida religiosa.  

Tras analizar el documento en una asamblea celebrada en Nueva Orleans del 11 al 14 de agosto, la Conferencia de Líderes de Religiosas destacó la necesidad de incidir en el apostolado hacia los jóvenes, especialmente en escuelas y parroquias, para promover las vocaciones. 

Otra propuesta contra el progresivo "envejecimiento" de las congregaciones religiosas en los Estados Unidos se encuentra en instituir un director para las vocaciones en cada congregación que se dedique a tiempo completo en mejorar la capacidad de atracción de la comunidad para las nuevas generaciones. 

De hecho, muchos institutos religiosos están tratando ya de llegar más a los jóvenes a través de varios instrumentos, entre ellos internet y los programas de discernimiento. 

Cuatro mil hombres y mujeres que aspiran a la vida religiosa o han entrado recientemente a una congregación en los Estados Unidos han sido entrevistados para realizar este estudio. 

Algunos de ellos destacaron algunos elementos concretos de la vida religiosa como la vida comunitaria, la oración común y el servicio.

Perfil del aspirante

El informe, del que se hace eco L'Osservatore Romano en su edición diaria en italiano de este jueves, destaca también que el 43% de los hombres y mujeres en etapa de formación para consagrarse como religiosos en los Estados Unidos tiene menos de 30 años. 

También muestra la variedad de los orígenes y procedencias de los aspirantes a la vida religiosa en los Estados Unidos: el 21% de países hispanos y latinos; el 14%, del área asiática y el 6%, de África. 

En cuanto a su formación, el documento indica que el 73% de los aspirantes han sido educados en escuelas católicas y casi un 70% tiene estudios superiores. 

El 68% de los aspirantes afirma haber considerado la idea de entrar a formar parte de una comunidad religiosa a partir de la mayoría de edad. Aproximadamente un 7% de ellos se casó anteriormente y un 5% tiene hijos. 

En un apartado sobre la vida comunitaria y los hábitos de los aspirantes, aparece que el 90% de ellos celebra la misa diariamente; y el 85%, la Liturgia de las Horas. 

Según los responsables de la investigación, los jóvenes parecen sentirse más atraídos por comunidades que promueven la adoración eucarística y la Liturgia de las Horas o la Lectio Divina.

Desafíos de la vida religiosa

Preguntados por los desafíos que ven en la vida religiosa, los aspirantes o nuevos miembros destacan la disminución del número de religiosos y su avanzada edad media, el futuro del sacerdocio, la apatía y el pesimismo, las diferencias de edad entre los miembros de las comunidades y las diferencias en las experiencias vitales. 

También la falta de compañeros en la vida religiosa, la integración en la comunidad, las diferencias culturales, teológicas y eclesiásticas, las polarizaciones en la Iglesia y en la vida religiosa, y el deseo de una mayor vida comunitaria.