VILLAVICENCIO, miércoles, 30 septiembre 2009 (ZENIT.org).- El arzobispo de Villavicencio, Colombia, en un comunicado, condena el asesinato del sacerdote Óscar Cardozo que tuvo lugar el domingo 27 de septiembre.

El sacerdote fue hallado muerto por asfixia mecánica en su parroquia por los fieles que entraron en la casa cural al notar que el padre Óscar no se presentó a celebrar una de las misas del domingo.

El arzobispo de Villavicencio, monseñor Óscar Urbina Ortega, afirma en el comunicado de fecha 28 de septiembre que los sacerdotes, la familia Cardozo Ossa y la comunidad católica de Villavicencio “lamentan y repudian” la muerte violenta del padre Óscar Danilo Cardozo Ossa, el domingo 27 de septiembre, en las horas de la tarde en la casa Parroquial de San Luis María de Montfort, situada en el barrio Popular, donde era actualmente el párroco desde 2003.

El padre Óscar Danilo nació el 7 de abril de 1952 en Toro (Valle), siendo sus padres Manuel Antonio Cardozo y Rosa Elisa Ossa (fallecidos). El padre Óscar era el menor de cinco hermanos. Fue ordenado sacerdote el 10 de junio de 1983 por monseñor Gregorio Garavito.

Prestó sus servicios pastorales como vicerrector del seminario menor San Pío X en Restrepo, vicario cooperador de San José Obrero, fundador y párroco de la Parroquia María Auxiliadora, capellán de la Colonia penal de Acacias, párroco de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro barrio la Grama, San José Obrero del barrio Nuevo Ricaute, San Luís María de Montfort y delegado arquidiocesano para la emisora y el periódico “Eco Llanero”.

“Rechazamos profundamente –dice el comunicado- este hecho de violencia que enluta a la Iglesia católica con la muerte de uno de sus ministros, que manifiesta la cultura de violencia que se está generando en nuestra región y a la que no escapan los ministros del Señor”.

“Ante este hecho que nos entristece profundamente –añade- afirmamos el valor inalienable de la vida pues ‘cada vida es irrepetible, cada persona es irremplazable, cada muerte es irreversible’. Nadie tiene derecho sobre la vida de sus hermanos sino sólo Dios, que nos dice: Se oye la sangre de tu hermano clamar a mí desde la tierra”.

El arzobispo de Villavicencio se solidariza “con su familia y sus feligreses” y pide a toda la comunidad arquidiocesana, en el contexto de este año sacerdotal, “orar por el padre Óscar Danilo y al mismo tiempo pedir al Señor perdón y misericordia para sus victimarios”.

“Apoyados en el Señor de la vida y vencedor de la muerte y en medio de nuestro dolor seguiremos defendiendo, amando, protegiendo y celebrando la vida”, concluye el arzobispo.

La Policía del departamento del Meta ofreció una recompensa de 10 millones de pesos (unos 4.750 dólares) por información que permita la captura de los responsables del crimen.