NUEVA YORK, martes 24 de agosto de 2010 (ZENIT.org).- El promotor de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, monseñor Charles Scicluna, considera que hay que afrontar la verdad ante los abusos sexuales cometidos por sacerdotes y destaca la “valentía y determinación” de Benedicto XVI frente a esos casos.

“No hay otra forma de salir de esta situación que afrontar la verdad”, declaró en una entrevista concedida a Fox News.

Para monseñor Scicluna, este escándalo es “un desafío para la Iglesia”, a la vez que “una oportunidad para llamar al pecado por su nombre y hacer algo al respecto” y “para que la Iglesia se muestre firme en su lucha contra el pecado, contra el crimen”.

El fiscal de la Santa Sede afirmó que la Iglesia debe ser severa con estos delincuentes, siguiendo el modelo de Cristo, que “tenía palabras de fuego contra quienes escandalizan a los jóvenes”.

“Si nos atenemos a sus palabras y si somos leales a su enseñanza, caminamos en terreno firme -dijo-. No estamos solos”

Monseñor Scicluna aprueba el hecho de que en este ámbito la Iglesia sea tratada de manera más estricta que otras instituciones, ya que “presentamos muy claramente un mensaje que debería ser luz para el mundo”.

“Aunque nos quejamos a veces de los titulares, los titulares son un reflejo de que el mundo toma muy en serio lo que decimos, y se escandaliza cuando lo que hacemos no se corresponde con lo que decimos”, constató.

Testigo de la valentía del Papa

Durante la entrevista, el eclesiástico compartió con la audiencia su experiencia junto al entonces cardenal Josep Ratzinger en la Congregación de la Doctrina de la Fe entre los años 2002 y 2005, cuando tuvo que revisar centenares de casos de este tipo.

“Yo soy testigo directo de la compasión, la indignación y la frustración que estos casos infundieron en el cardenal Ratzinger, el hombre, Joseph Ratzinger”, indicó.

“Fue un abrir los ojos a la gravedad de la situación y a la profunda tristeza por la traición sacerdotal y el fracaso sacerdotal”.

“Creo que cualquiera que tenga que revisar tantos casos sin duda cambiará su perspectiva sobre esta cuestión, sobre las debilidades humanas, y también sobre el gran sufrimiento que crean”, opinó.

También rechazó las críticas que algunos han realizado a la gestión del cardenal Ratzinger y aseguró que quienes trabajaban con él en la Congregación para la Doctrina de la Fe le admiraban mucho “por su valentía y determinación” para hacer frente a esos casos.

Finalmente, el promotor de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe destacó que un sacerdote que comete abusos sexuales “se burla” de su vocación y viola su deber sagrado de confianza.

“El sacerdote ha sido ordenado para ser un icono, una imagen viva de Jesucristo; es otro Cristo en el altar y cuando predica -declaró-. Por eso, cuando abusa, ese icono se hace añicos”.