CIUDAD DEL VATICANO, jueves 12 julio 2012 (ZENIT.org).- La comisión de cardenales encargada de la investigación de la fuga de documentos del despacho de Benedicto XVI, de la cual hasta el momento tiene como único imputado al mayordomo Paolo Gabriele, se acerca a la conclusión de sus trabajos, los que serán presentados al santo padre la semana próxima.

Lo indicó hoy el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi, en una rueda de prensa en la que indicó que Gabriele detenido el 24 de mayo pasado quedará aún detenido hasta el final de la fase de instrucción que concluirá después de los interrogatorios que el magistrado del caso, Piero Antonio Bonnet está realizando y de un nuevo interrogatorio al mayordomo del papa.

El santo padre que actualmente se encuentra en Castel Gandolfo recibirá probablemente allí a la comisión de cardenales, indicó el padre Lombardi comentando que el papa ahora reanudó su trabajo en su libro sobre Jesús y su infancia, pero también en las exhortaciones de su viaje al Líbano.

Por lo que se refiere a la salud de Gabriele, detenido en una celda de la Gendarmería del Vaticano, indicó que su abogado defensor le dijo que estaba bien de salud. “Deseo que diga, citándome, que Gabriele está bien de salud y que encuentra consuelo en la oración”.

El portavoz de la sala de prensa de la Santa Sede añadió que hay otras personas que fueron interrogadas para conocer mejor los hechos, “si bien ninguna se encuentra en una situación como la de Gabriele por lo tanto no es posible hacer ningún paralelismo ni implicaciones directas”. El portavoz añadió que aún no hay ninguna rogatoria internacional.

“El tribunal empleará un par de semanas para concluir los interrogatorios formales –prosiguió Lombardi– después de que el instructor del caso, Piero Antonio Bonnet prepare la sentencia que indique si Gabriele es absuelto o si existen los elementos para proceder a juicio. Por lo tanto el magistrado necesitará un poco más de tiempo para redactar la sentencia, y quizás a inicios de agosto ya esté lista”.

Aquí se entenderá, concluyó, si se procede con el juicio, lo que significa que un eventual proceso sería después de las vacaciones de medio año, o sea a partir de septiembre.

El padre Lombardi añadió que es posible que, al final de la fase instructoria, el abogado de Gabriele comunique alguna información, escrita o verbal sobre la defensa de su cliente.

Sobre la posibilidad de que Benedicto XVI hable de lo sucedido, Lombardi consideró que “él tiene gran libertad, por lo que verá si es el caso de dar alguna señal espiritual o de orientación”.

Sobre un periódico italiano que habló de tres cómplices, Lombardi indicó: “No tuve informaciones sobre complicidades pero no creo que la descripción hecha corresponda a una exacta descripción de la situación. Que personas hayan dado testimonio no significa que sean cómplices”.