El Papa: 'La piedra del dolor será removida por el resplandor de la Resurrección'

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En la audiencia general de este miércoles, el Santo Padre ha reflexionado sobre el Triduo Pascual

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El santo padre Francisco ha recorrido un miércoles más la plaza de San Pedro, llena de fieles y peregrinos venidos de todas las partes del mundo. Con el papamóvil ha pasado cerca de  los presentes, saludando, bendiciendo y despertando entusiasmo, alegría y emoción. Unos cantaban, otros exclamaban ¡viva el Papa! y agitaban las banderas de sus países de procedencia y muchos otros alzaban sus brazos para inmortalizar el momento fotografiando con sus móviles, cámaras de fotos y tabletas.

Esta mañana, el Santo Padre ha reflexionado sobre los días que la Iglesia católica celebra esta semana. Así, en el resumen de la catequesis hecha por  el Pontífice hablando en español ha indicado:

Queridos hermanos y hermanas: Mañana comienza el Triduo Pascual que se abre con la celebración de la Última Cena, en la que Jesús ofreció, con el pan y el vino, su cuerpo y su sangre al Padre, y nos mandó perpetuar esta ofrenda en conmemoración suya. El gesto de lavar los pies –ha explicado– es expresión de esa misma entrega como servicio a Dios y a los hermanos. Además, el Papa ha recordado que en el Bautismo, la gracia de Dios nos ha lavado del pecado, y cada Eucaristía nos interpela a seguir el mandamiento de su amor. Y ha añadido que el Viernes Santo recordaremos las palabras de Jesús en la Cruz: Está cumplido. El sacrificio del Cordero inmolado, que transforma la mayor iniquidad en un acto supremo de amor, lleva a término el plan contenido en las Escrituras. Nuestra vida refleja este amor perfecto, cuando ofreciéndola por los demás, como Jesús nos enseñó, lo hacemos presente en medio de su pueblo. El Sábado Santo –ha proseguido– contemplaremos el descanso de Jesús en el sepulcro. Junto a María, mantendremos encendida la llama de la fe y de la esperanza. Finalmente ha observado que en la Vigilia Pascual, celebraremos al Resucitado, centro y fin de la creación y de la historia, en la alegre esperanza de su retorno. La piedra del dolor será removida por el resplandor de la resurrección, que ilumina nuestro presente y nuestro futuro.

A continuación ha saludado a los peregrinos de lengua española, en particular a los numerosos jóvenes, así como a los grupos provenientes de España, México, Ecuador, Argentina y otros. Que el Señor nos conceda a todos participar plenamente en el misterio de su muerte y resurrección haciendo nuestros sus propios sentimientos. Muchas gracias, ha deseado.

Al finalizar los saludos, el Santo Padre ha dedicado un pensamiento especial dirigido a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. Francisco ha recordado que este jueves 2 de abril es el décimo aniversario de la muerte de san Juan Pablo II. Por eso ha pedido que su ejemplo y su testimonio esté siempre vivo entre nosotros. Así, ha pedido a los jóvenes que aprendan a afrontar la vida con su ardor y entusiasmo, a los enfermos que lleven con alegría la cruz del sufrimiento como él nos enseñó y a los recién casados que pongan siempre a Dios en el centro, para que su vida conyugal tenga más amor y más felicidad.

Leer el texto completo de la audiencia

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Staff Reporter

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