Artículos de Antonello Iapicca

Comentario evangelio XXVII Domingo

La Iglesia está en el mundo como «una morera arrancada y trasplantada en el mar», revela lo imposible que va más allá de las leyes de la naturaleza. ¿Cómo puede un árbol echar raíces en el agua? Nunca se ha visto. La naturaleza ha caído bajo el peso del pecado. ¿Es natural tener a dos padres o dos madres? ¿Es natural que una madre mate al hijo que lleva en su seno? ¿Es natural odiar, sentir rencor, mentir? ¿Es natural ofrecerse a sí mí mismo cada cosa y persona, incluso hasta el cuerpo de la propia esposa? Ciertamente que no, no es natural, nos hace mal, nos intoxica el alma y nos sentimos morir.