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Artículos de Redacción Zenit

Cartas desde la guerra (vigésimo cuarto día): “¡No cerréis vuestros corazones ante el dolor de Ucrania!”

“Sucede que muchas personas que en el mundo de hoy se enteran de la guerra en Ucrania, son personas que han crecido a lo largo de su vida, de una manera u otra, con acceso a todo tipo de juegos de computadora. A veces, para ellos, la palabra “guerra” puede significar un simplemente un juego, un tipo de espectáculo, otro tipo de show de televisión… Y existe el gran peligro de que incluso las horribles imágenes de la guerra que están viendo hoy, las vean como otro juego más y así viendo cómo a Ucrania la crucifican…”, escribe Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk.

Cartas desde la guerra (vigésimo tercer día): los trabajadores médicos son casi el objetivo principal de los diversos ataques y atentados

117 hospitales e instalaciones médicas de Ucrania han sido atacados directamente en estas últimas semanas. Siete de ellos quedaron completamente destruidos y no pueden ser reconstruidos. Han ametrallado cuarenta y tres ambulancias de emergencia. Mataron a muchos médicos y trabajadores sanitarios… Hoy queremos dar gracias a Dios por su heroico servicio a nuestro pueblo, dice el líder católico de Ucrania.

Monseñor Ocáriz sobre reforma de la Curia: cambia el interlocutor de la prelatura con la curia, no la sustancia del Opus Dei

“Entre las numerosas modificaciones, se establece que las prelaturas personales se encuadren en el Dicasterio del Clero. Cambia el interlocutor ordinario con la Santa Sede (muchos de los asuntos que la Prelatura trata habitualmente con la curia romana tienen relación con su presbiterio), pero no se modifica en nada la sustancia de la Prelatura del Opus Dei, formada por laicos y sacerdotes, mujeres y hombres, como se establece en los Estatutos que la Sede Apostólica dio a la Obra”, dice el Prelado del Opus Dei a los miembros de la prelatura en una carta.

Chile: aborto libre y sin condiciones en la nueva Constitución del país

El Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile emitió un comunicado en el que califica esta norma como “un gravísimo atentado a la dignidad de la persona humana y sus derechos fundamentales, más allá de cualquier concepción religiosa”. A esto se une algo que aumenta la gravedad, como es que “no se establecen condicionamientos ni limitaciones a este derecho, ni se da un mandato al legislador para que lo regule por una ley, con lo cual queda abierto el camino para permitir el aborto a todo evento”.